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Work on sunday: una mina de oro

Desde este miércoles, día 7, al domingo, día 11, volverá a celebrarse uno de los eventos culturales más importantes del año. esta vez incluso nos acompañará un gigante: Simeon Coxe

XURXO FERNÁNDEZ   | 04.09.2016 
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En una famosa entrevista, a un medio de Nueva York, un periodista le plantea a John Lennon que qué va a pasar con el Rock&Roll y el Pop después de The Beatles. Que si él ve algún fenómeno que se esté aproximando y que pueda llegar a hacer suficiente ruido como para sepultar la primacía de los Fab Four. Y Lennon da una respuesta claramente tajante: "Lo próximo son los Silver Apples..."

He aquí uno de los grandes misterios de esa época. ¿Por qué un grupo que estaba en boca de todos, incluídos los más grandes creadores, desapareció misteriosamente, y, además, casi sin dejar rastro...? ¿Qué fue lo que pasó como para que ese misterioso grupo que citaba el autor de Imagine se diluyese en el éter como si nunca hubiese pasado por la importante escena neoyorquina...?

Bob Dylan había dicho, entre otras muchas cosas, que la respuesta estaba en el viento. Y eso casi sería aplicable a este caso. Aquí hubo persecución, o, si lo prefieren, un verdadero acoso y derribo, por culpa de una portada excesivamente polémica y un poder (la Pan Am) que los catapultó a la Nada...

De todo esto nos hablará Simeon Coxe, creador de Silver Apples junto al batería Danny Taylor (desaparecido en 2005) inventor del Pop Electrónico y genio absoluto, este jueves, día 8, desde las 18:00 h a las 20:00 h en la Cidade da Cultura,

Esto sólo es la guinda del pastel. En realidad, creo sinceramente que el Work On Sunday está, este año, más versátil que nunca. Desde Hanna Epperson a Feels pasando por Blaak Heat, Boogarins, Aries, Fogbound, Disco Las Palmeras... En fín: consulten programa en www.workonsunday.es

en torno a una polémica virtual


SOBRE LA NECESIDAD DE LEER ANTES DE OPINAR

He seguido estos días pasados la evolución en las redes sociales de las diversas reacciones sobre el reportaje que abría este suplemento la pasada semana. Y me he quedado de piedra. No por la polémica que se ha montado. En buena ley, que se lea lo que decimos es bueno para todos. No. Lo que me ha extrañado es que la generalidad de las críticas se basaban en la -necesaria- rotundidad de un título y la efectividad de una imagen muy hermosa, pero, en prácticamente ningún caso, la lectura del texto. En él se mostraban, salpicados en el relato, los datos y los condicionantes que habían movido a un colectivo de agricultores desesperados a tomar medidas drásticas ante un problema de proporciones titánicas. Resumiendo brevemente: tras los incendios y la sequía, ciertos animales, con el jabalí a la cabeza, pero secundados por una alegre pandilla entre la que se cuentan las bestas bravas (los caballos salvajes, popularizados por la Rapa das Bestas de Sabucedo), el lobo, el zorro o el cuervo, han abandonado su hábitat natural, invadiendo el del hombre. Con una actitud lógicamente desesperada, están aniquilando de facto la agricultura gallega. No nos hemos convertido en los aniquiladores de ninguna especie. Todo lo contrario. Desde un primer momento decimos que son, precisamente, esos seres, lo que han poblado nuestros sueños infantiles y adolescentes, que algunos de nuestros mejores escritores -y citábamos a dos muy concretos: Wenceslao Fernández Flórez y Ánxel Fole- habían convertido en protagonistas de unas cuantas obras maestras de nuestras letras más eternas y perdurables. Y añadíamos, eso sí, que nuestros héroes se habían convertido en nuestra peor pesadilla. Y ofrecíamos datos, extraídos de los organismos oficiales -Xunta de Galicia, Consellería de Medio Ambiente- y de la Dirección General de Tráfico. Uno sólo de esos datos es, simplemente, terrorífico: 7,5 millones de euros anuales en pérdidas. Es, única y exclusivamente, lo que destroza el jabalí en los campos. Y no incluímos los accidentes viarios que provocan. "Que, afortunamadamente, no han causado víctimas mortales el año pasado...", nos dice la DGT. No deja de ser un consuelo. Es otro dato más, que se suma a que sea la tercera circunstancia en accidentes de tráfico en la provincia de Ourense, por ejemplo. Conclusión: expusimos datos y cifras; no apuntábamos soluciones. Pero deberíamos buscarlas entre todos. XF