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Un nobel llamado Dylan

El pasado jueves, 13, se extendía la noticia urbi et orbi: al autor de 'Blowin' in the wind' se le otorgaba el máximo galardón literario. Y Bob, sin darse por enterado...//Anteayer, Mariscal Romero dinamitaba las ondas desde su rock fm con un más que peculiar homenaje al poeta de Duluth. mientras sonaba una incendiaria versión Live de It's Alright Ma, el popular locutor enunciaba una proclama tan justa como hermosa: [rock es cultura]. la concesión de este nobel ha sido muy polémico, como lo fue antes el otorgado a Dario Fo en 1997, y quien, por cierto, abandonaba el edificio el pasado día 13, en un siniestro 'Looping' del destino. Un gigantesco dramaturgo laureado se marchaba. Un poeta REnacía en la guata de los sillones de Estocolmo. o, dicho de otra forma: el nobel ha muerto. ¡¡¡Viva el nobel...!!!

1 de agosto de 1971. Concierto para Bangladesh. Dylan estuvo mejor que nunca. Aquí lo vemos en compañía del beatle George Harrison y Leon Russell
1 de agosto de 1971. Concierto para Bangladesh. Dylan estuvo mejor que nunca. Aquí lo vemos en compañía del beatle George Harrison y Leon Russell

TEXTO JOSÉ LUIS GARCÍA, JOSÉ MIGUEL GIRÁLDEZ, FERNANDO FRANJO, XURXO FERNÁNDEZ IMÁGENES MARTIN SHARP (OZ), D.A. PENNEBAKER, CBS   | 23.10.2016 
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Complejo, irascible, lunático, Bob Dylan es una de las grandes personalidades de la música contemporánea. Ha sido analizado, mitificado, denostado, amado y odiado, pero pocas veces comprendido. Es único, inimitable, irrepetible. La grandeza de Dylan viene dada, por ejemplo, por la novedad que constituyó su modo de escribir los textos de las canciones, textos que podrían ser definidos como verdadera poesía, sobre todo si se comparan con el nivel medio de la producción musical. Aunque para tener un sentido completo, la mayor parte de las letras de las canciones deben ser estimadas en el contexto de la música que las contiene, las letras de Dylan pueden ser examinadas por sí solas. Las fuentes de inspiración de la poética dylaniana son muchas y frecuentemente opuestas: desde los poetas simbolistas franceses del ochocientos al talkin' blues de Woody Guthrie, su primer maestro, pasando por el lenguaje fragmentario de la publicidad, Dylan ha logrado sintetizar los materiales verbales más diversos, produciendo un estilo, un sonido, una construcción expresiva revolucionaria en el campo de la canción popular. Tan grande ha sido el impacto de sus letras que el músico casi ha pasado a un segundo plano.

No existe período, corriente, recodo o tendencia que Dylan no haya explorado, tocado o incluso propiciado: por ejemplo, su primera etapa de trovador folk indicó el camino a los sucesivos cantautores de todo el mundo; su paso del folk al rock (en el año de gracia de 1965) fue fundamental para definir la mezcla de estilos que confluían en el pop y el rock; cuando después decide volver a saborear las raíces del country (a finales de los años sesenta) comienza a contracorriente de todos, anticipando el country-rock que vendría luego. Pero si el Dylan público puede ser analizado, estudiado, amado u odiado, el Dylan privado desprende un gran misterio. El Dylan hombre, en efecto, ha jugado siempre con la verdad, unas veces escondiéndola bajo mentiras de niño, otras envolviéndola con su guitarra.

Nobel de Literatura 2016, este galardón le llega a Bob Dylan con 75 años y, según ha argumentado la Academia Sueca, se le otorga "por haber creado una nueva expresión poética dentro de la gran tradición americana de la canción". Esta expresión poética la ha construido a través de sus canciones, efectivamente, pues en su obra estrictamente literaria solo están el poemario Tarántula de 1965 y la primera parte de sus memorias, que llegaron en 2004. Sin embargo, los textos de sus grandes himnos, recitados por sus fieles como auténticos salmos, tienen una entidad propia que le han hecho merecedor del Nobel. Temas como The times they are a changing, Knockin' on heaven's door, Hurricane y, por supuesto, Blowin' in the wind. Vamos a centrarnos, de hecho, en esta última canción, publicada en el disco de estudio The Freewheelin Bob Dylan, en 1963. La canción que etiquetó a Dylan por primera vez como profeta hace nueve preguntas y no responde a ninguna. Se trata de una reescritura del espiritual anti-esclavitud No more auction block. Dylan escupió esta meditación en la inhumanidad de la humanidad en 10 minutos. Tiempos de guerra fría y tensiones internacionales corrían por el país. Fue una época turbulenta en la que el mal ambiente entre Estados Unidos y sus dos enemigos irreconciliables (la Unión Soviética y Cuba) apuntaba hacia la tragedia. Dylan respondió lanzando punzantes preguntas: "¿Cuántas veces deben volar las balas de cañón, antes de ser prohibidas para siempre?" o "¿Cuántas muertes serán necesarias, antes de que él se de cuenta que ha muerto demasiada gente?".

Dylan reprobaba un mundo deshumanizado en el que el hombre no se reconocía: "¿Cuántos caminos debe recorrer un hombre antes de que le llames hombre?" o "¿Cuántas veces puede un hombre girar la cabeza, y fingir que simplemente no lo ha visto?". El joven cantautor planteaba una serie de cuestiones donde la respuesta, según él, "está soplando en el viento. No está en ningún libro o en una película o en un programa de televisión o en un grupo de discusión. Está en el viento, y está soplando en él. Muchas personas me dicen dónde está la respuesta pero no voy a creerme eso. Sigo diciendo que está en el viento y al igual que un trozo inquieto de papel tiene que bajar un poco...", dijo Dylan en 1962 presentando la canción en la revista Sing Out. Y añadió entonces: "El problema es que nadie recoge la respuesta cuando baja, por lo que no mucha gente llega a ver y saber... y luego se va volando. Sigo diciendo que algunos de los más grandes criminales son los que giran la cabeza cuando ven algo malo y saben que es malo. Solo tengo 21 años y sé que ha habido demasiados... Vosotros, gente mayor de 21, sois mayores e inteligentes".

La versión que la mayoría de la gente escuchó en 1963 no fue la de Dylan, sino la de Peter, Paul and Mary, que llegó al número 2 en las listas pop. Pero en cualquiera de las versiones, las palabras son tan simples que suenan como si se las hubieran pasado desde el cielo en tablas de piedra. Una canción que, en España, se incorporó ya hace mucho tiempo a la banda sonora de muchas eucaristías dominicales gracias a su profunda espiritualidad. Era oportuna entonces y es oportuna aún hoy. JLG

LLÁMENLO excentricidad de artista, poco interés real o simulado por los premios, o simplemente falta de cobertura. Pero, aunque el viernes, durante unas breves horas, la página web del cantante reconocía el Premio Nobel de Literatura (en un breve título sobre su libro reciente, Lyrics 1961-2012), lo cierto es que Bob Dylan no se pone al teléfono de la secretaria de la Academia sueca (no, al menos, hasta el momento en el que esto escribo: ignoro si el cantante contesta las llamadas durante el fin de semana, que bien pudiera ser). Imagino que Dylan se está divirtiendo en privado (salvo que no tenga un minuto libre) con el pollo que se ha montado en todo el mundo con su galardón. Por eso, creo yo, está tardando en responder. Querrá ver cómo respira el personal. De momento las opiniones están divididas. Pero, como he escrito ya estos días, resulta maravilloso que la concesión del premio Nobel de literatura a Bob Dylan este año haya provocado todo un debate cultural. ¿Cuántas veces en la historia se había levantado semejante polvareda por algo así? ¿Qué diremos de todos los galardonados que prácticamente nadie conocía, algunos de los cuales tampoco es que hayan sido muy recordados varios años después?

Hay quien cree que el criterio de selección ha variado y, seguramente, empeorado: leí alguna columna despiadada. Otros ven un intento de revitalizar y quizas popularizar un premio tan intelectual. Periodistas, músicos... Pero la literatura tiene muchas formas. Y la poesía, desde aedos, rapsodas, trovadores y bardos, está íntimamente relacionada con la música y con la interpretación. Tambén hoy, en países donde la poesía oral está muy presente (no tanto, ay, en el nuestro). Sí, Dylan ha de estar divirtiéndose en la oscuridad. Ahí están todos, opinando sobre él, como se opina de la selección de fútbol. ¿Cabe mayor poder de influencia? Dylan, es cierto, ha logrado construir una forma de ver América, es creador de una mirada artística que proviene del folk para aterrizar en brazos de los beats, del rock y los beatnicks, y otros movimientos contraculturales, y a veces, se deja llevar por el estereotipo. Sin duda, ha llegado a mucha gente. Pero sí, ya puestos, quizás también hubiera preferido a John Ashbery. JMG

Fatuos autoglorificándose, tratando de manipular a Satán.

Y hay un lento, lento tren viniendo por la curva

SLOW TRAIN COMING 1978

Que crezcas para ser virtuoso,

Que crezcas para ser auténtico

Que siempre conozcas la verdad

FOREVER YOUNG 1974

Venid señores de la guerra

Los que fabricais todas las armas

Los que fabricais mortíferos aviones

MASTERS OF WAR 1972

Viento idiota

Soplando a través de las flores de tu tumba

Soplando a través de las cortinas de tu habitación

IDIOT WIND 1975

Mamá pon mis armas en el suelo

No puedo dispararlas ya más

Esa larga nube está bajando

Me siento como golpeando en las puertas del cielo

KNOCKIN`ON HEAVENS DOOR 1973 FF

 

 

How many roads must a man walk down Before you call him a man How many seas must a white dove sail Before she sleeps in the sand How many times must the cannonballs fly Before they are forever banned

The answer, my friend, is blowing in the wind The answer is blowing in the wind

How many years can a mountain exist Before it is washed to the sea How many years can some people exist Before they're allowed to be free How many times can a man turn his head And pretend that he just doesn't see

The answer, my friend, is blowing in the wind The answer is blowing in the wind

How many times must a man look up Before he can see the sky How many ears must one man have Before he can hear people cry How many deaths will it take  Till he knows That too many people have died

The answer, my friend, is blowing in the wind The answer is blowing in the wind

 

[Cuántos caminos debe recorrer un hombre, antes de que le llames hombre Cuántos mares debe surcar una blanca paloma, antes de dormir en la arena. Cuántas veces deben volar las balas de cañón, antes de ser prohibidas para siempre.

La respuesta, amigo mío, está flotando en el viento, la respuesta está flotando en el viento.

Cuántos años puede existir una montaña, antes de que sea arrasada por el mar./ Cuántos años pueden vivir algunos,/ antes de que se les permita ser libres./ Cuántas veces puede un hombre girar la cabeza,/ y fingir que simplemente no lo ha visto./ La respuesta, amigo mío, está flotando en el viento./ La respuesta está flotando en el viento./ Cuántas veces debe un hombre levantar la vista,/ antes de poder ver el cielo./ Cuántas orejas debe tener un hombre,/ antes de poder oír a la gente llorar. Cuántas muertes serán necesarias,/ antes de que él se de cuenta,/ de que ha muerto demasiada gente./

La respuesta, amigo mío, está flotando en el viento. La respuesta está flotando en el viento.]