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Quince años del espacio de arte

El espacio de arte de el correo gallego ha cumplido, en estos últimos quince años, un papel crucial en la evolución de nuestro periódico: el de PÓRTICO/portada. ni más ni menos. es decir: exactamente lo mismo que pasa con la primera página de la edición impresa del diario, o la pantalla inicial de la edición digital. el visitante toma contacto con nosotros a través de esa suerte de museo urbano de amplias miras, y que de alguna manera ha constituido una especie de código estético (que suele coincidir con el ético) que nos representa, o nos define, o dice tanto de nosotros, en cuanto a que somos diversos, variopintos, y que estamos interesados en el devenir del hombre y de aquello que mejor lo clasifica: sus rasgos, sus gustos... y su alma...y hemos sido afortunados. por aquí han pasado, hasta la fecha, varias generaciones de artistas de filosofías, enfoques o credos muy diversos. sólo citar a granell, quintana martelo o acisclo ya bastaría para aureolar una labor que, en resumen, nos ha mantenido en comunión con la gente, pero ahí se multiplicaron las carreras de genios emergentes (entonces) como david planas, cristina mejuto O MARÍA MEIJIDE. HOY hablamos de TODO ESO...

Xaime Quessada departía con Agustín Sixto Seco, Fina da Silva, Fátima Otero y Víctor Rey. Dos must: Acisclo (arriba) y Cristina Mejuto - FOTO: ECG
Xaime Quessada departía con Agustín Sixto Seco, Fina da Silva, Fátima Otero y Víctor Rey. Dos must: Acisclo (arriba) y Cristina Mejuto - FOTO: ECG

PILAR CORREDOIRA, FÁTIMA OTERO, XURXO FERNÁNDEZ   | 04.12.2016 
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En el año 2001, EL CORREO GALLEGO tenía entre sus proyectos la creación de un espacio dedicado a promocionar el arte contemporáneo y me pidieron que colaborase en ese cometido. Después de valorar la capacidad divulgativa que proporciona el periódico y estudiar las posibilidades del lugar propuesto y sus condiciones, así como su ubicación (el hall de entrada en la planta baja del inmueble que alberga las oficinas y la re­dacción del periódico, situado en una de las zonas más bulliciosas del centro histórico de Santiago), la idea de propiciar un lugar de encuentro para las artes, en cierto modo alternativo, se contemplaba como la opción más interesante.

Con esas intenciones comienza la andadura del Espacio de Arte, bajo el propósito de mostrar, desde una óptica diferente, las diversas actitudes creativas que se producen en Galicia relacionándolas con la nueva situación.

Se trata de procurar un planteamiento expositivo en el que las obras de arte, eludiendo en parte su rol como objetos de contemplación, puedan entrar a formar parte de la vida laboral de las personas vinculadas al periódico. Del mismo modo, tanto los visitantes como el público que transita por la calle pueden sorprenderse con lo que allí sucede al encontrarse con la inesperada propuesta.

El Espacio de Arte se estrena con un homenaje a Eugenio Granell, enfatizando la vinculación del autor surrealista con el periódico dominicano La Nación, en el cual colabora cuando llega a la isla caribeña, a principios de 1940, procedente del exilio. En la programación estable del espacio han tenido cabida propuestas de artistas emergentes para incentivar de esta manera el diálogo con el entorno; también se han organizado escuetas exposiciones basadas en determinas etapas de autores históricos de Galicia, siempre buscando un nexo unificador. Del mismo modo, creadores en activo que conforman el multidisplinar mundo del arte actual, poseedores de reconocidas trayectorias, se van sumando al reto de emplazar sus propuestas en un lugar no tradicional.

No es nueva la idea de aproximar el arte a un público diferente, algo que siempre proporciona alicientes y lo convierte en objeto de interés, de debate. En este caso no ha habido excepción y los resultados, a lo largo de los años transcurridos, quedan registrados en la historia reciente del periódico compostelano. Cabe resaltar que dichos logros han supuesto una enriquecedora vía de diálogo con el mundo de la creación artística, poniendo de manifiesto que es posible obtener buenos resultados cuando el arte se proyecta más allá de los lugares tradicionales del museo o las galerías.

El espacio, ha tenido un papel revitalizador, apostando en algunos momentos por lo novedoso; en otros, por lo ya establecido y con el afán de recuperación y revisión, sumándose a otros que desde Galicia y en algunas ciudades españolas se gestionan a partir de diferentes planteamientos, alejados del mundo oficial.

La puesta en valor de las actuaciones artísticas generadas y su visibilidad, desde estos puntos inusuales, ha sido posible gracias a la labor centrada en reforzar el papel del artista y su mensaje al exterior.

Pilar Corredoira

EL CORREO GALLEGO engrandecía su patrimonio cultural abriendo la Sala de Arte, un lejano verano de 2001.  Una iniciativa que apostaba por el arte, como ya venía haciendo desde sus páginas. La apuesta se materializaba a través de un espacio físico situado  en la emblemática rúa Preguntoiro 29, arteria crucial para peregrinos, universitarios y compostelanos.  El espacio  se sumaba así al circuito galerístico de la capital de Galicia, consagrando su entrada a exposiciones temporales de uno o varios meses de duración.

El parón vivido en el sector no ha frenado su desarrollo; al contrario, lo convirtió en un proyecto duradero. Semejante a una galería de arte pero con sustanciales diferencias. La fundamental está en que, hoy, todavía existe recelo a entrar en estos espacios. A EL CORREO GALLEGO se entra y por obligación, en el caso de sus trabajadores; pero luego por devoción, de un público seducido por el brillante azogue de su puerta principal siempre transparente al servicio de la ciudadanía o del paseante seducido por la amplia cristalera que anima a franquear la entrada. La sala ha visto desfilar muy buena materia nutricia que ha alimentado nuestra mente y espíritu, pero también nos ha hecho reflexionar sobre lo que sucede a nuestro alrededor a través del lenguaje visual. No hay que olvidar que las posibilidades de  este lenguaje, exceden las del verbal.
El espacio coordinado desde sus orígenes por Pilar Corredoira, cuya veterana trayectoria profesional en el mundo del arte es de sobra conocida y valorada. Pionera en la introducción de firmas nacionales e internacionales en nuestra tierra, además de experta crítica de arte. A sus presentaciones se sumaron desde sus inicios los de Xurxo Fernández. De hecho, este singular periodista no dejaba a nadie indiferente. Xurxo no aborda lo evidente, eso lo deja para los expertos en Arte. El tira de literatura, poesía, cine, filosofía o música en un afán sinestésico de conjurar a todas las musas. Porque este bardo es como un chamán del periodismo, un brujo que siempre ha convertido en magia su escritura; su discurso en dionisíaco.

La sala de arte se estrenaba con un grande del surrealismo, Eugenio Granell. Después se sucedería una agenda coherente pero muy variada en la que se han transmitido ideas y conocimientos, además de disfrute estético. Porque eso es lo que nos brinda el arte, la facultad de alcanzar sabiduría además de placer o inquietud.  El sufrimiento también ha sido objeto recurrente en la práctica artística. Por esta sala han pasado creadores que  exteriorizan los males contemporáneos, entre ellos Iván Prieto con su larga galería de torsos sufridos de otros tantos males, o a las miradas inquisitivas de Ramón Conde.

El arte puede ser tormento, misterio, muerte e intriga si se escarba bajo la superficie de la piel pictórica tal y como lo entiende Víctor-López Rúa, quien extrae la violencia que cohabita en cualquier ambiente familiar, agazapada, pero que puede brotar en el momento más inesperado. El resultado es un juego totalmente cinematográfico que aviva el suspense de su relato pictórico.

El arte puede entenderse como expresión de experiencias vitales, así lo cree también María Meijide, desinhibiendo su intimidad, su estudio o sus avances plásticos. Pero hay estados del alma o mentales que son inaprensibles. La obra pictórica o gráfica de Alfonso Costa es como un espejo de ese interior. Esa misma cualidad de presentización la comparte con Quintana Martelo, maestro en convocar a la memoria en lienzos en los que representa la pintura con la que pinta, es decir, las herramientas indispensables para idear sus fantásticas obras.

 La actualidad es demasiado ajetreada y materialista, Antonio García Patiño nos enseñó a detenernos y  a  reposar con sus figuras tumbadas y recias de contornos marcados, que a su vez rememoran y valoran nuestro mejor románico y arte del pasado, fundamental para comprender el presente.

La vida es tan dura para la mayoría de los mortales que si no fuera así la belleza de las obras de la griega Sula Repani quizá no tendrían el atractivo que poseen. Sus féminas danzantes no anulan los problemas del mundo pero a cambio sugieren lo grato de establecer contactos mutuos para apoyarse. Siempre en buena compañía,   valorando los vínculos que se establecen entre seres que viven en armonía.

Si unos como Acisclo Manzano esculpen la belleza del torso mediterráneo, su descendiente, Acisclo Novo, se vuelca más en la metafísica del entorno intentando ponerlo en valor en un respeto a la orografía y al paisaje casi místico. Otros deciden habitar los clásicos, como Rosa Elvira Caamaño, que más que considerar al antiguo bodegón como objeto sagrado y reverencial,  se permite jugar e interactuar  con él, como una forma atractiva.

Por la sala han desfilado lecturas políticas como la del gran Xaime Quessada, lecturas efectistas como las cajas lanzadas al espacio por Anne Heyvaert. Miradas alegres como la de Peteiro inundando de ingenuidad, bullicio y alegría el mundo. Visiones, en definitiva, bien diferentes pero igual de ilusionantes, como la de este proyecto en el que se embarcó un día el grupo periodístico. Y como diría Xurxo Fernández ¡Ars longa vita brevis¡

Fátima Otero

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

s de que la crisis del ladrillo tambaleara la economía. 154 firmas han pasado por las instalaciones desde entonces. El 76% sobrevive. Una tasa de éxito por la que mereció la distinción como mejor vivero de España en 2015, según el ranquin de la Fundación de las Cajas de Ahorros (informe Funcas). "Ser emprendedor es una actitud que vale tanto para los que trabajan por cuenta propia como para los que lo hacen por cuenta ajena", añade.

De buenas a primeras, a nadie se le cierra la puerta. "Aquí puede venir cualquier persona simplemente con una idea. Puede ubicarse durante tres meses. Le asesoramos y le ayudamos a convertirla en un proyecto viable", explica Fernando Barros, secretario de la Cámara. Después toca dar un paso al frente y crear la empresa. Tienen la posibilidad de ubicarse en el edificio de República Checa 40 un máximo de cinco años (prorrogables). Según su capacidad, las tarifas oscilan entre los 114 y los 286 euros mensuales (más IVA) e incluyen acceso a internet, luz, agua y parquin. "Lo que nos diferencia es que no somos solo un espacio de alojamiento, sino sobre todo de acompañamiento", recalca Cardeso.

En la primera criba se evalúa la viabilidad del proyecto y la experiencia de su promotor en el campo en el que quiere montar el negocio. También se valora la generación de empleo y su carácter innovador. La Cámara prima las iniciativas de su demarcación territorial (abarca 32 municipios del sur de la provincia de A Coruña). "Se rechaza un porcentaje pequeño. A cualquier proyecto le damos la oportunidad de convertirse en viable aunque inicialmente no lo sea", añade Barros.

 


EL CENTRO, A TOPE

Con un nivel de ocupación del 80%, en la incubadora hay actualmente 46 firmas (26 en la modalidad virtual). En el período más álgido de la crisis casi llega a colgar el cartel de completo. Fue el paro el que empujó a muchos a agarrarse al autoempleo como a un clavo ardiendo. "Ojo con ese tipo de emprendimiento. La gente cuando se inclina por esta opción a la desesperada se olvida de que es muy importante la planificación", insiste Cardeso. Esforzarse en planificar, realizar un estudio de mercado, analizar la competencia y la clientela es muy importante para evitar un revés.

Antes se recurría al centro buscando un cambio laboral, pero ahora se hace por necesidad. "Antiguamente los que llegaban aquí tenían una idea más madura. Incluso muchas veces tenían una trabajo por cuenta ajena y decidían dar el salto porque veían una oportunidad en el mercado. Con la crisis, se percibía como la única salida profesional", señala Cardeso. La edad media ha subido un poco y se sitúa en 35 años. "Hay muchas personas de entre 40 y 45 años que han sido despedidas después de una larga trayectoria por cuenta ajena. Para ellos es muy difícil reinsentarse", prosigue. Con estudios universitarios, en general suelen contar con formación y experiencia en el sector en el que pretenden emprender.

Sin trabajo, sin ahorros y sin el apoyo de la red familiar. ¿Cómo montar una empresa en estas circunstancias? "Depende del perfil de la persona. Aquí tenemos emprendedores que solo han tenido que invertir en un portátil", explica Cardeso. Alude, por ejemplo, a las consultoras que se han instalado en el vivero. "El valor añadido de su negocio son sus conocimientos", aclara. La Cámara dispone también de un servicio de asesoramiento para dar el último empujón a las iniciativas que sí necesitan una inyección económica de peso. Además, tiene firmados acuerdos con algunas entidades financieras para facilitar el acceso a microcréditos en condiciones ventajosas. Existen otras fórmulas a las que se puede recurrir como el crowdfunding.

 


¿SECTORES EMERGENTES?

En Compostela, montar un negocio relacionado con las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y el audiovisual tiene bastantes garantías de progresar. Pero en el vivero prefieren no hablar de fórmulas mágicas y tampoco concretan sectores de éxito a la hora de emprender. "Es muy complicado. Nosotros no hacemos sugerencias a nadie. Cualquier sector es válido. Lo único que hace falta es tener un proyecto y una vocación hacia el emprendimiento", justifica Barros. "Influyen mucho la planificación y el perfil de la persona", apostilla Cardeso.

El secretario de la Cámara hace hincapié en la necesidad de prestar mayor atención a la Universidade de Santiago. "Hay grupos de investigación punteros a nivel mundial en áreas como Ciencias de la Salud, Física, Química, Matemáticas... Ahí existe un campo enorme para desarrollar proyectos", argumenta. La propia entidad colabora actualmente con el Concello y otras instituciones en un plan para potenciar la iniciativa empresarial en el ámbito sanitario. "Para nosotros, la empresa es un elemento esencial de la sociedad del bienestar. Si no hay empresas, no hay desarrollo económico. No hay riqueza", concluye Barros.

 

 

*Este reportaje se publicó en www.elcorreogallego.es el 11 de noviembre de 2016

"Para captar clientes tiramos dos friends&family"

Berta Domínguez (APLI)

Hacerse un hueco en el mercado y captar clientes es lo que más cuesta a los promotores de Apli Formación, Berta Domínguez y Álvaro Folgueira. En marcha desde junio, la suya es una consultoría de formación pensada para favorecer y mejorar las competencias profesionales. Compañeros de trabajo en una empresa del sector anteriormente, decidieron dar un giro a su vida y montar su propio negocio. Al principio, barajaron alquilar un local en otra zona de la ciudad, pero finalmente abogaron por el vivero de Costa Vella.

"A formación está bastante mal valorada e nós empezamos no momento xusto. Desde un punto de vista un pouco máis persoal, adaptámonos ás novas normativas e velamos polo cliente", explica Berta. "Queremos devolverlle o prestixio á formación", añade Álvaro. Por ahora, su labor se ha centrado en la tramitación y no ha habido demasiado margen para hacerse con una cartera de clientes. "É moi complexo. Estamos tirando dos friends&family para darnos a coñecer. O que máis nos funciona por agora é o cara a cara", continúa Berta. "Hai certas facilidades á hora de emprender, pero non é un camiño de rosas. Detrás hai moito traballlo", apostilla. Se refiere en particular a la financiación. Después de presentar un plan de negocio, tuvieron la posibilidad de acogerse a un préstamo. Admiten, no obstante, que existen "incongruencias" en los programas de subvenciones.