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Navegando por la PONTE DA BARCA de Magallanes

Este municipio luso concentra todas las cualidades para ser la gran capital de la región norte para el turismo de aventura y naturaleza

El castillo de Lindoso y dos de sus espigueiros - FOTO: ANTONAUTAS NA IAGOSFERA
El castillo de Lindoso y dos de sus espigueiros - FOTO: ANTONAUTAS NA IAGOSFERA

SANTI RIVEIRO /JACOBO TÁBOAS  | 27.05.2018 
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Ponte da Barca es cuna de exploradores. Allí, en 1480, nacía Fernando de Magallanes, intrépido marinero que contribuyó a la era de los descubrimientos. Ahora, sin embargo, es esta tierra del norte luso, a solo 45 minutos de Vigo, y menos de dos horas por autopista de Compostela, la que quiere ser descubierta como capital para el turismo de naturaleza y aventura. Permite certificarlo la visita de un grupo de periodistas y blogueros ibéricos organizada por Turismo Porto e Norte de Portugal y la Cámara Municipal que preside Augusto Marinho. Sus 185 kilómetros cuadrados de territorio son una mezcla perfecta de medio ambiente, patrimonio, cultura, tradiciones y gastronomía, con la que cautivar al creciente flujo de turistas que se aventuran en esta región.

Tras la recepción en la Loja Interativa de Turismo y Centro Interpretativo Fernão de Magalhães, toca aventurarse hasta el centro de la tierra. O casi. La central hidroeléctrica de Alto Lindoso de EDP permite a los amantes del turismo industrial visitar en grupos organizados, tras recorrer kilómetros de túnel, su caverna abovedada -y estrellada- a cientos de metros de profundidad, además de las dos turbinas que aprovechan el poder del río Lima, o Limia en tierras gallegas. La presa que atesora esa agua ofrece una vistas espectaculares.

Allí al lado se encuentra la Freguesía de Lindoso, donde se alza un muy bien conservado castillo que viene de los tiempos del rei Alfonso III (siglo XIII) y que, ya en épocas más modernas, sirvió para vigilar y frenar los avances del aguerrido vecino español. A los pies de sus murallas encontramos decenas de espigueiros, construcciones similares a nuestros hórreos, en una acumulación única en Europa. Más abajo se encuentra la Porta do Parque Natural de Peneda-Gerés, con su centro interpretativo.

Otra joya de su patrimonio es el Mosteiro de Bravães, templo románico del siglo XII que fue restaurado en tiempos de la dictadura de Salazar. Y si el recorrido lo realiza el profesor Jaime Ferreri, investigador y gran conocedor de cada piedra de esta iglesia, la experiencia es casi religiosa. Este erudito estudió Antropología Social y Cultural en la Facultade de Filosofía de la USC. Y es un gran amigo de Quico Cadaval.

El regreso a Ponte da Barca puede hacerse a pie o en bicicleta a través de la Ecovía do Lima, que lleva a este localidad y la conecta, a su vez, con Ponte de Lima o Viana. Decenas de kilómetros, una fuente sulfurosa con poderes milagreiros, la paz del río y la calma que éste ofrece son reclamo más que suficiente, además de respirar aire puro y el ejercicio.

Con el agua en mente, toca escaparse al Parque de Campismo de Entre Ambos-os-Rios, uno de los diez mejores campings fluviales de Europa. Va más allá, es un glamping, pues añade glamur al campamento. Tipis amueblados con todas las comodidades y cabañas de diseño en medio de los árboles van a desembocar a una albufeira donde disfrutar de deportes acuáticos. Con los profesionales de Aktiva Natura se puede practicar Stand Up Paddle y sentirse un as del remo sobre una gran tabla, pero sin olas y más tranquilo, hasta lograr hacerlo de pie. Muy relajante.

En este camping está la Adega do Artur, uno de los once restaurantes protagonistas de un fin de semana gastronómico dedicado a la Posta Barrosã, especial corte de carne de vacuno autóctona. Si al aire libre estaba sabrosísima, también destaca el buen hacer del chef del Varanda do Lima.

Enriquecedor es tambien conocer la propuesta vitivinícola Cooperativa Ponte da Barca, más si se hace en una cata combinando sus vinhos verdes de uva loureiro y alvariño, claretes espumosos y tintos con aguja con una cena donde no faltó el bacalhau com broa en la privilegiada terraza del Restaurante Vai à Fava, con vistas al río y al puente medieval que da nombre a esta villa, que se ilumina cuando cae la noche.

Viajando


A tener en cuenta

Peneda-Gerês

El único parque nacional de Portugal nace a las puertas de Ponte da Barca y es uno de sus grandes atractivos para visitar esta zona

Dónde hospedarse

El hotel dos Poetas es una gran y céntrica opción, aunque hay multitud de maravillosas casas restauradas en los alrededores

Posta barrosã

El plato más típico se degusta en la Adega do Artur, Jaime Gomes, O Moinho, Sant'Ana Eventos o A Varanda do Lima, entre otros restaurantes