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Guía de lectura

Leonardo y Miguel Ángel

25.09.2016 
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Leonardo y Miguel Ángel, de Stephanie Storey (ed. Pámies, 2016) es una ficción histórica que recrea los cuatro años en los que los dos maestros coincidieron en Florencia, rivalizando entre ellos, en una batalla de genios que terminó en tablas pero dio como resultado los trabajos más emblemáticos del arte occidental: el David y la Mona Lisa, dos obras fascinantes que fueron creadas en la misma ciudad y en el mismo momento. Una premisa sugerente e irresistible sobre la que la autora construye una cautivadora y original trama, en la que el arte cobra vida, sumergiéndose en el alma de los dos personajes, y en el convulso contexto histórico en el que desarrollaron su ingenio y talento. Stephanie Storey es una fanática del arte. Licenciada en Bellas Artes, se doctoró en Historia del Arte al tiempo que realizaba un máster de Escritura creativa. Leonardo y Miguel Ángel es su primera novela, fruto según afirma de veinte años de investigación y sustentada en la historia real. Una obra en la que se respira arte por todas sus páginas, mientras asistimos al duelo de talentos de proporciones legendarias entre dos genios del arte, recreando uno de esos episodios históricos que no son de dominio público, que de primeras parece la invención original de un escrito imaginativo, para dejar lector sorprendido y cautivado con esta revelación. La autora intenta dar respuesta a un interrogante sugerente: ¿quedó en tablas el "combate artístico" entre Leonardo y Miguel Ángel? Ambos coincidieron en Florencia durante unos pocos años, compartieron sala mientras realizaban unos frescos que dejaron sin acabar. Pero antes de esto, en la misma ciudad, llevaron a cabo sus obras más emblemáticas, cuya culminación sirve a la autora para dictar un veredicto sobre el resultado de este duelo sin cuartel. Por supuesto, no puedo desvelarlo, tendrás que leer la novela y llegar hasta el final. Leonardo y Miguel Ángel recrea con gran acierto la relación de rivalidad y admiración entre estos dos geniales artistas, al mismo tiempo que retrata una convulsa época histórica en la que también tienen protagonismo las "artes políticas y militares" de personajes como Maquiavelo, el papa Alejandro VI o César Borgia, cuyo papel resultará también fundamental en el resultado final de este fascinante duelo.

La secesión

de los ricos

Un fantasma recorre el mundo, y no es el comunismo ni tampoco la rebelión de las masas. Se trata, más bien, de la secesión de las élites y, dentro de ellas, muy especialmente, la de los ricos. Este fenómeno se asienta sobre el hecho más fundamental que se ha producido en las últimas décadas: el incremento y la concentración de la riqueza en manos de una minoría a nivel planetario, tanto en las fases de expansión como en las de recesión. Las reformas de naturaleza política impulsadas por las élites desde los años ochenta, la financiación de la economía y la incesante revolución de las tecnologías de la información, comunicación y organización, han provocado grandes desacoplamientos y creado dinámicas globales que pueden ser no sólo diversas sino opuestas, en distintas regiones. Al mismo tiempo, las minorías opulentas han impuesto una visión que supone la deslegitimación del contrato social implícito, vigente desde el final de la Segunda Guerra Mundial. La agenda neoliberal, hoy hegemónica, que condiciona el nivel de soberanía tradicional de los estados, empobrece la calidad de las democracias y ha producido niveles inéditos de precarización y destrucción de empleos, pobreza, exclusión y expulsión de los derechos de ciudadanía para grupos vulnerables y deterioro de las condiciones de vida para la mayoría. Incertidumbre, inseguridad y repliegue de las sociedades son la otra cara de esos procesos que aquí se analizan. Antonio Ariño y Juan Romero analizan en 'La secesión de los ricos' (Galaxia Gutenberg) las desigualdades sociales y sus consecuencias no sólo a nivel global, sino también europeo y español, y concluyen con un conjunto de reflexiones sobre las paradojas y los nuevos retos que presenta esta nueva época.

Año 303. inventan el cristianismo

Eusebio de Cesarea y Lactancio fueron los autores de todos los libros del Nuevo Testamento.

A esta conclusión ha llegado el investigador Fernando Conde Torrens y la plasma en su libro Año 303. Inventan el Cristianismo (Editorial Alfa-Andrómeda). Miles de horas de estudio y doce años indagando entre los Evangelios y demás textos de esa época han dado como consecuencia este extraordinario descubrimiento.

En el libro, una reconstrucción histórica en forma novelada, su autor expone año a año el proceso por el que Lactancio y Eusebio de Cesarea preparan en secreto la redacción de todos los escritos del Nuevo Testamento, Evangelios, Epístolas, Hechos y Apocalipsis para el advenimiento del Cristianismo. Simultáneamente, Constantino se hace dueño absoluto del Imperio, desplazando a todos los demás Emperadores.

La novela describe en paralelo las empresas guerreras y los problemas familiares de Constantino -empeñado en hacerse con todo el Imperio, para implantar en todo él el Cristianismo- y la actuación del equipo redactor, preparando los falsos textos para los Concilios de Arlés (Francia), que se celebra el año 114, y Nicea, en Oriente, el año 325. En la novela vemos morir a Constantino el año 336. La novela propiamente dicha termina en la página 720. En un Epílogo, de unas 80 páginas, se relatan más resumidamente las actuaciones de los hijos de Constantino, de Teodosio y sus descendientes, hasta el fin del Imperio romano de Occidente, el año 476.

Los RomanoV 1613-1918

Los Romanov gobernaron Rusia como zares y empe radores durante trescientos años. A través de la fuerza Románov gobernaron - implacable de su personalidad, esta familia de peculiares pero brillantes autócratas transformó un reino débil y arruinado por la guerra civil en un imperio que dominó Europa. Pedro el Grande, el tirano borracho y asesino, gigante físicamente y reformador político; y Catalina la Grande, la apasionada princesa alemana que derrocó a su propio marido para convertirse en el estadista más sobresaliente de una edad de oro, fueron los dos más grandes gobernantes de Rusia. Elizaveta, que era tan promiscua como glamurosa, continuó el ascenso de Rusia como una potencia europea; más tarde los irresponsables y desequilibrados Pedro III y Pablo I fueron asesinados. Nicolás I censuró a Pushkin, se nombró a sí mismo Gendarme de Europa y luchó en la guerra de Crimea con Gran Bretaña. Finalmente, Nicolás II y Alexandra, a pesar de su feliz matrimonio y la tragedia de su hijo hemofílico, resultaron ser demasiado ineptos para salvar a Rusia de la Gran Guerra y revolución. Esta es la historia de cómo Rusia se convirtió en el país que hoy conocemos. Simon Sebag Montefiore muestra que el imperio de autócratas y sus pequeñas camarillas siempre han dominado la historia de Rusia, desde el primer zar Románov en 1613, a través de la magnificencia de Pedro y Catalina y el torpe declive de Nicolás II, de los zares rojos -Lenin y Stalin en el siglo XX- y la presidencia autoritaria de Putin en el siglo XXI. Los Romanov (Editorial Crítica) es un relato apasionante de intriga despiadada y conspiraciones, un estudio de personalidades, política y poder.