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IFEMA y otros puntos de Madrid acogen desfiles de los mejores diseñadores

TEXTO ANA IGLESIAS   | 24.09.2017 
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Miguel Nieto rindió homenaje a las musas de Picasso, Desigual se rodeó de jóvenes diseñadores, entre ellos la gallega Amai Rodríguez para soñar con una moda futurista, Palomo Spain recobró la movida de los 80 más almodovoriana y Angel Schlesser reestructuró sus líneas. Y es que como suele ocurrir en cada edición de la Mercedes Benz Madrid Fashion Week, todo tiene cabida en ella, y la 66ª edición, celebrada esta misma semana en Ifema y distintos escenarios de la capital española, no podía ser una excepción, mostrando las tendencias de la próxima temporada primavera/verano 2018 bajo el prisma personalísimo de una treintena de diseñadores.

Entre ellos el maestro Roberto Torretta, argentino instalado en Madrid, que debutó sobre la Pasarela Cibeles en 1996, un año antes de abrir su primera tienda propia en Madrid, consiguiendo dos décadas después el preciado Premio Nacional de Moda, que recogió el pasado año de manos de la Reina Letizia.

En esta ocasión, Torretta, siempre apostando por la elegancia, las prendas atemporales y la feminidad, presentó en la pasarela Mercedes Benz Fashion Week Madrid una colección "con largos y volúmenes, inspirada en el placer de viajar y el juego de conectar con el pasado, presente y futuro", algo que se traduce en "siluetas ajustadas y drapeadas con largos midi y faldas desestructuradas", en las que el diseñador vuelve a poner de manifiesto su dominio del patronaje.

Un desfile que congregó en el front row a su mujer y una de sus principales colaboradoras, Carmen, y a su hijo, Carlos Torretta, acompañado por su pareja sentimental, Marta Ortega, que se llevaron la mayor parte de los flashes dejando un poco en sombra a otros socialités como Javier Merino o Ana Rodríguez, mientras que en el backstage recibió la visita de otros personajes conocidos como Pablo Casado y su mujer.

En una jornada en la que compartió protagonismo con Garcia Madrid, Ailanto, Ana Locking, Menchén Tomás, Malne, Jcpajares y Pepa Salazar, Roberto Torretta volvió a poner de manifiesto la elegancia del minimalismo que empapa una colección en la que se mezclan pasado, presente y futuro, en la que la mujer es más poderosa y femenina que nunca, una mujer actual y elegante con looks fácilmente transformables con los complementos adecuados, con vestidos de largo noche que se vuelven de día con un simple movimiento y el cambio de calzado y prenda exterior, que ajustan cinturas a golpe de cinturones extralargo, en la que no faltan drapeados, satenes y cueros, en tonos burdeos, azules y anaranjados, presentados sobre la pasarela por modelos de la talla de Marina Pérez, Deimante Misiunaite, Daniela Aciu, Carolina Thaler, Anne Sofie List o Anja Voskresenska, ente otras, luciendo peinados wet, combinados con melenas onduladas creadas por Beatriz Mantallana, y maquillajes muy sencillos en tonos rosados y tierra, los colores estrellas de la temporada, obra de Yolanda López.

 

PREVIOS. En el backstage de Roberto Torretta todo está preparado para salir a la pasarela. Vestidos de satén, cuero y seda conviven con prendas en tejido jersey con efectos metalizados, que el diseñador recupera para la próxima temporada, alineados junto a pantalones fluidos y chalecos ajustadísimos, botines en colores vivos y sandalias en tonos hielo, y maxi bolsos y mini bolsos realizados en piel con tamaños extremos.

"Es una colección de siluetas ajustadas y drapeadas, de largos midi y faldas desestructuradas que recuerdan las hechuras de las camisas", y en la que fiel a su máxima, "se han cuidado mucho los detalles y el patronaje, que siempre han sido muy importantes para nosotros, y que se apreciará el todos los cortes, con costuras al hilo y al viés", explica el estilista de la firma, que destaca "los vestidos con un punto couture, con una silueta columna y otra más abierta; los plisados a mano y los drapeados".

También los blazers, "que siempre han sido el ADN de Roberto Torretta, con una chaqueta americana combinada con tejidos metalizados, dándole mucha importancia en esta colección a la mezcla de malla y lurex, con un efecto espectacular", mientras que en cuestión de estampados, que siempre han sido más grandes, Torrettaha preferido en esta ocasión microflores sobre seda y algodón, en prendas muy vaporosas que se ajustan a la cintura con cinturones extralargos".

La firma también recupera para la próxima temporada el tejido jersey de seda de viscosa, en rosa empolvado, y combinado con plata. "Será muy importante. Hacía temporadas que no lo sacábamos y lo hemos recuperado con mucha fuerza, en efecto metalizado, plata y rosa antiguo", destacando entre las claves de moda, "vestidos que son de tarde noche, pero que se pueden usar también de día, como una t-shirt, con botín y hacerlo más informal".

También presentes los vestido camisa, en dos versiones. una más cool, en piel y con acabados a sangre y mecla de técnicas, vestidos en relieve, en colores mantequilla; raso para la noche, tejidos al vies que ajustan al pecho... Todo ello tiene cabida en el manual creativo de Torretta del que él mismo destaca "vestidos, tops, camisas, pantalones y chaquetas en algodón blanco, teselados de rayas 3D azul marino, chevron de algodón indigo y azul morning, y los motivos geométricos de fondos azulados que adornan los plisados, y que es otro de los puntos fuertes de la colección", en la que insiste, "se dibuja una silueta más corta, despegada, con cortes estratégicamente estudiados, sesgas y, en algunos casos, mangas de inspiración histórica abullonadas triples, utilizando para ello un crepe de color naranja y rojo además de un raso caoba, lamé old silver y sedas bordadas".

Espectacular es la propues-ta para la tarde/noche, que tiene como protagonistas "las sedas estampadas de modernas cachemiras en naranja, rojo, añil, azul morning y amarillo así como al algodón de fondo negro con micro flores azules y neutras estampadas en in-jet" y la piel, para cualquier hora del día, y que sobre la pasarela de Roberto Torretta, se vió en colores ámbar, rojo crimson y blanco óptico para vestidos y complementos", y que el propio diseñador eligió para cerrar su desfile, en el que se pudo apreciar la esencia de una colección más comercial, con siluetas despegadas y de mayor volumen que en otras ocasiones, pero siempre fiel a la feminidad sensual y sofisticada que es ya sello de su firma, y en la que destacó el vestir noche, con pronunciados escotes en el pecho y en la espalda trazados en vestidos metalizados, en una propuesta en la que no faltaron complementos como gafas de sol XXL, joyas de Areta Mata y sandalias de altísimo tacón para estilizar todavía más las siluetas.