El Correo Gallego

Tendencias » El Correo 2

Una historia fascinante y casi increíble

Xavier Cugat con Carmen Miranda, en esta ocasión absolutamente enamorada del chihuahua de ese catalán universal
Xavier Cugat con Carmen Miranda, en esta ocasión absolutamente enamorada del chihuahua de ese catalán universal

XF  | 22.01.2017 
A- A+

Xavier Cugat, o cugui, como le llamaba Capone
A pesar de haber conocido en su día a Xavier Cugat, gracias a uno de los reyes de la noche barcelonesa de mediados de los ochenta, quien me lo presentaría en lo que era su casa por aquél entonces, es decir, el Hotel Ritz, aún hoy sigo descubriendo cosas sobre aquél fructífero y cachondo maestro de maestros... Lo oía el pasado jueves, de madrugada, en Radio Clásica, en un monográfco dedicado a él. Sabía que había sido un niño prodigio del violín, pero no que llegara a tocar con once años, y de pantalón corto, en la Orquesta Nacional de Cuba. Allí fue donde lo vió ni  más ni menos que Enrico Caruso, quien reconoció en él a un genio (los hombres más grandes suelen reconocerse entre sí). Lo animó a que lo siguiera a Nueva York, con la promesa de ayudarle en todo lo que pudiese. No tardó en seguir esa vía. Aún bajo la perspectiva de un joven intérprete clásico, giraría como virtuoso durante un tiempo, y se dejaría aconsejar por otro gigante, Pau Casals. En poco tiempo dirá: “Prefero tocar el Tico tico y tener una piscina a tocar a Bach y morirme de hambre...” Se suceden las anécdotas gloriosas. Uno de sus primeros empleadores cuando da el salto a la música ligera será Al Capone, que le llama Cugui y le paga en gruesos fajos sacados del bolsillo del frac. Es el momento en que inventa el Afro-Cuban Jazz, algo que, muchos años
después, todos llamaremos, simplemente, Salsa. ¿Por qué lo hace? Pues porque los años veinte son los de las primeras sindicaciones ligadas, precisamente, a la Mafa, y tocar temas  americanos era demasiado caro. Pero eso no afectaba a lo que venía del Caribe. Item más: Los Angeles Times descubre que es un gran caricaturista y lo contrata como tal. Hace radio en programas de costa a costa. Hace cine con Esther Williams (Escuela de sirenas), hará televisión... Y venderá millones de discos. Aún hoy es una verdadera mina...