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La cantera de Inditex y CH Carolina Herrera está en Santiago

Cuando el oficio creativo tiene futuro // MÁS DEL 50% DE LOS QUE ESTUDIAN MODA EN LA MESTRE MATEO SE PONEN A TRABAJAR POCO DESPUÉS DE GRADUARSE

Alumnos de la Escola de Arte Superior de Deseño (EASD) Mestre Mateo, con sede en la rúa Virxe da Cerca, en una de sus clases. - FOTO: Sergio Villar / EASD Mestre Mateo
Alumnos de la Escola de Arte Superior de Deseño (EASD) Mestre Mateo, con sede en la rúa Virxe da Cerca, en una de sus clases. - FOTO: Sergio Villar / EASD Mestre Mateo

TEXTO ELVA OTERO FOTOS SERGIO VILLAR (EASD MESTRE MATEO)/ECG   | 11.06.2017 
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Son almas inquietas, detestan la rutina y tienen una clara inclinación por lo creativo. Muchos quieren continuar especializándose, pero después del Bachillerato Artístico se abre un enorme interrogante. No es fácil encontrar encaje para los que rompen las pautas del currículum estándar y buscan nuevos horizontes. Entre las titulaciones universitarias pocas opciones hay más allá de Bellas Artes, pero en las escuelas de diseño el abanico es mucho más amplio. Ahí van a parar muchos de esos talentos que, con los años, se convierten en profesionales de la Fotografía, la Moda, la Joyería y un largo etcétera. Con sede en Compostela y de titularidad pública, la Mestre Mateo es el referente en Galicia. Los que se forman en el centro tienen por delante un futuro prometedor. Por ejemplo, más de la mitad de los que se gradúan en Moda consiguen trabajo poco después de finalizar los estudios. Un ejemplo de consonancia entre el mundo académico y empresa.

De Virxe da Cerca 32 no salen modistas de las de antes. Ni siquiera patronistas de matrícula de honor. Ahí está la cantera de los diseñadores del futuro, de muchas cabezas pensantes que visten (y vestirán) a la gente de la calle. También a modelos de pasarela o a los protagonistas de series y películas de éxito. Con ocho promociones, el grado de Moda de la Escola de Arte e Superior de Deseño (EASD) Mestre Mateo nutre a la industria textil de jóvenes talentos. Sector de éxito y casi inmune a la crisis, en este caso sí que hay consonancia entre formación y mercado laboral. Más del 50 % de los titulados consiguen trabajo en los seis meses siguientes a finalizar la carrera (a veces incluso antes), apuntan fuentes del centro.

De carácter obligatorio y con una duración de entre 250 y 300 horas, las prácticas sirven para tender puentes entre escuela y empresa. Hay para elegir. Además de grandes multinacionales como Inditex, el centro tiene convenios con firmas como Florentino, D-Due, Roberto Verino, Adolfo Domínguez o María Barros. A las fábricas que Purificación García y CH Carolina Herrera -ambas de Textil Lonia- poseen en el parque empresarial de Pereiro de Aguiar (Ourense) también llegan alumnos de la escuela pública con sede en Compostela. Bimba&Lola, otro de los imperios impulsados por el clan Domínguez, absorbe estudiantes en período de aprendizaje. Al igual que Nanos, Pili Carrera, Eme Mode y un largo etcétera. Hemos entrevistado a tres exalumnas de la EASD en activo. Se dejan la piel como diseñadoras en tres firmas internacionales de reconocido prestigio. Con verdadera pasión por lo que hacen, consiguieron un empleo poco después de dejar la escuela.

Claudia Fernández salió de la Mestre Mateo hace un par de años y trabaja en la central que Inditex tiene en Arteixo. Aunque no lo saben, niñas de todo el mundo se ponen alguna de sus prendas. "Aunque las co­lecciones infantiles avancen con menor velocidad y las tendencias no tengan tanto peso, el cliente siempre demanda moda", cuenta la joven asturiana.

Exalumna del mismo centro, Estefanía González también sigue en Galicia. Llegó a Pili Carrera para hacer prácticas y después le ofrecieron un puesto como diseñadora. Natural de Ames, lleva en la fábrica de Mos (Pontevedra) medio año. La que ha elegido es una profesión con muchos peros. "Lo peor es la competitividad y la frialdad. Hay gente que no entiende su complejidad y cree que es un mundo superficial. La moda no es superficial. La sociedad es la que la hace superficial", sentencia.

A diferencia de sus compañeras, Tania López decidió marcharse. Diseña para Mango y vive en Barcelona, aunque su puesto la obliga a viajar por todo el mundo. "Esta profesión es muy intensa y no se la recomiendo a nadie que no la considere el sueño de su vida. El sacrificio es importante, pero los beneficios también son únicos. Ninguna chica de Visantoña (Mesía) se iría de visita al Taj Mahal, de shopping por Melrose Place o a desayunar al Avennue Montaigne si no fuese por el loco mundo de la moda", celebra.