El Correo Gallego

Tendencias » El Correo 2

Calidad en el transporte público de viajeros: Plataformas reservadas

JAVIER VARELA TEJEDOR   | 12.11.2017 
A- A+

Desde hace ya décadas, la utilización masiva del vehículo privado ha provocado la congestión en el centro y en los accesos de nuestras ciudades, consume un espacio vital para el ciudadano, genera problemas de ruido, contaminación y accidentes y hace perder, en algunos casos, parte de las ventajas inherentes a este modo de transporte por el tiempo perdido en atascos y en la búsqueda de estacionamiento. Además, la congestión producida por el vehículo privado hace perder tiempo a los usuarios de los transportes colectivos. Esta situación se ha agravado en los últimos años de forma progresiva.

Por ello y como uno más de los factores que inciden en la calidad en el transporte de viajeros por carretera que venimos analizando en este medio, debemos considerar la posibilidad de incorporar plataformas reservadas que eviten el inconveniente de tener que compartir la carretera con el resto del tráfico. En los ejes urbanos con problemas de congestión en hora punta, esto repercute muy negativamente en el transporte público. Para mejorar la regularidad del transporte público y preservarlo en lo posible de las perturbaciones que padece el tráfico general se está definiendo el uso de plataformas reservadas, cuyo adecuado diseño favorece a las líneas de transporte público, ya que la separación de autobuses del tráfico general genera una mayor fluidez en la circulación de los vehículos ligeros, y además supone una mejora de la calidad percibida por los usuarios y un ahorro en los costes de explotación.

Las plataformas reservadas, denominadas inicialmente "carril Bus"; reducen los tiempos de recorrido del transporte público; mejoran la accesibilidad a la ciudad; y son una solución integral que favorece tanto a los vehículos particulares, como a los usuarios del transporte público.

En los últimos tiempos se está evolucionando desde el "carril.bus", a la plataforma reservada totalmente independiente que supone una infraestructura específica sin acceso de los vehículos privados, con reserva exclusiva de la calzada para los autobuses. El aumento de la calidad de servicio que se produce es muy elevado, ya que se limitan totalmente las interferencias con otros modos de transporte.

Existen entre otros, dos sistemas de plataformas reservadas para buses, el llamado BANS o "Bus de Alto Nivel de Servicio" basado en la tecnología del autobús, pero con una integración urbana similar a la del tranvía. Tiene mejores estándares de calidad operativa que los autobuses convencionales (velocidad, puntualidad) y su objetivo es ofrecer un servicio parecido al de un transporte ferroviario a un precio razonable. Su coste es de hasta tres veces inferior al de un tranvía.

Sus principales características son:

-Amplitud horaria larga.

-Segregación total o casi total de las circulaciones.

-Alta velocidad comercial.

-Además de ofrecer un servicio de transporte eficaz y atractivo, permite también a las autoridades públicas actuar para la mejora del entorno urbano.

Con demasiada frecuencia se han generado infraestructuras que no han aportado mejoras significativas al ciudadano y que además son poco sostenibles económicamente. Creemos que para demandas de ejes intermedios los "BANS" serían una opción adecuada para los espacios metropolitanos de Galicia que no tienen niveles de demanda que justifiquen una línea de tranvía y mucho menos de metro, pero que quieren dar un paso importante para mejorar sus sistemas de transporte público.

No obstante, sería necesario optimizar el servicio existente antes de plantear las inversiones requeridas, definiendo previamente una política de movilidad coherente y teniendo en cuenta en la fase de operación que el transporte público es un servicio, por lo que cuando se lleva a cabo un nuevo proyecto tiene que quedar claro que supone una mejora del sistema de transporte existente a un coste sostenible.

En este sentido, una solución que se viene aplicando, desde hace décadas y en numerosas ciudades de todo el mundo, es la reserva de una parte de la red viaria para el uso, exclusivo o compartido, para los vehículos de transporte colectivo, de manera que al evitar la incidencia de la congestión se preservan su velocidad comercial, su fiabilidad y regularidad y, consecuentemente, la capacidad y calidad del servicio de transporte público colectivo. Una solución de este tipo parece, ante todo, equitativa, porque contribuye a distribuir la capacidad de la red viaria en función del número de personas transportadas y no del flujo de vehículos.

Los autobuses en plataforma reservada responden al objetivo de mejorar la velocidad comercial de un modo de transporte que sufre, en la mayoría de los casos, una importante degradación de su calidad de servicio por la congestión urbana. No obstante es necesario constatar previamente que los beneficios sociales que producen, justifiquen su implantación.

Los elementos que configuran y pueden contribuir al mayor éxito de un sistema de autobús en plataforma reservada son:

• Infraestructura de soporte: muy variada, en función del entorno. Incluye desde tramos en vía compartida, hasta túneles o puentes construidos ex profeso para el sistema. Es fundamental que, en buena parte de su recorrido, la plataforma no pueda ser accesible físicamente a vehículos privados.

• Vehículos: pueden ser autobuses convencionales, aunque, en general, la tendencia es utilizar vehículos con un diseño que los diferencie de las líneas convencionales, para marcar la diferencia y dar un mayor protagonismo a la nueva línea.

• Tecnología ITS: muy importante para dar un transporte de calidad con información al usuario en tiempo real, aunque no es exclusiva de los sistemas en plataforma reservada.

• Funcionalidad de servicios y redes: servicios "express" entre las paradas más importantes y, en algunos casos, servicios que alimentan la red troncal.

• Paradas y estaciones: los puntos de parada suelen estar más distanciados que en las líneas convencionales y, en algunos casos, incluyen sistema prepago para acelerar la subida a los vehículos.

• Expedición de billetes: se intenta agilizar el pago de los títulos de transporte y fidelizar a la clientela mediante la emisión de abonos y billetes multiviaje.

• Aparcamientos de disuasión: elemento de especial importancia, cuyo objetivo es captar para la nueva línea usuarios del vehículo privado y facilitar el acceso a la misma.

• La decisión debe tomarse sobre la base de las necesidades reales a corto y medio plazo y los requisitos previstos a largo plazo, de acuerdo con la versatilidad y las posibilidades de ampliación que ofrecen las distintas tecnologías.

• Un paso de gran importancia ha sido saltar de los carriles reservados a la plataforma reservada totalmente independiente. En este caso, se trata de una verdadera infraestructura sin acceso a los vehículos no colectivos, con reserva exclusiva de la calzada para los autobuses. El aumento de la calidad de servicio que se produce es muy elevado, ya que se limitan totalmente las interferencias con otros modos de transporte, aunque mantengan problemas de cruce. Un argumento para la implantación de los autobuses en plataforma reservada es, además de su mayor flexibilidad respecto a los transportes guiados, el coste de implantación, menor que el de otros sistemas.

En conclusión, las actuales redes de transporte aún pueden ser mejoradas significativamente, para ello hay que tener experiencia, ideas y que la administración trabaje conjuntamente con los operadores y se realice un previo y efectivo proceso de participación ciudadana. Constituyen un nuevo concepto del viario urbano, un salto adelante respecto a la dualidad vehículo- peatón utilizada hasta el momento.

Todos saldremos ganando y más aún los contribuyentes.