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TRIBUNA LIBRE

Alejandro de la Sota

JOSÉ RAMÓN SORALUCE BLOND  | 06.05.2018 
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Los dos máximos exponentes de la arquitectura española del siglo XX son también los arquitectos más destacados de Galicia en esta centuria, Antonio Palacios Ramilo y Alejandro de la Sota, el primero como maestro indiscutible del eclecticismo y Sota el más importante arquitecto racionalista español. Solamente el hecho de su origen gallego puede servir de excusa para aunar sus nombres, ya que su distinta manera de entender la arquitectura los convierte en polos opuestos del panorama constructivo español del siglo pasado.

Alejandro de la Sota nació en Pontevedra el 20 de Octubre de 1913 en el edificio del café Moderno, donde residía su familia, recientemente restaurado para centro cultural por Alvaro Siza Vieira. Tras estudiar dos años en la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Santiago, se trasladó a Madrid donde consiguió el título en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura (1941). Los alumnos de su generación, entre los que se encontraban Sáez de Oiza o Félix Cabrero, que acabaron los estudios tras la Guerra Civil, tuvieron que enfrentarse a una situación poco propicia para el ejercicio profesional, de espaldas a las corrientes internacionales de la arquitectura moderna. Sin embargo, su sólida formación les permitió superar aquellos escollos y convertirse en los más destacados maestros del Movimiento Moderno en España, la generación de la vanguardia.

El joven arquitecto, en una España destruida por la contienda militar, vivió los momentos de la acuciante resolución de necesidades primarias para la población rural, empobrecida y sin viviendas. Sus primeras actuaciones serán en el Instituto Nacional de Colonización, donde proyectó en los años cuarenta los poblados de Esquivel, Entrerríos, Valuengo y Bazana, estos últimos pertenecientes al Plan Badajoz, en los que la modernidad se mezcla respetuosamente con el paisaje tradicional. A este periodo pertenece también la Escuela de Capataces de Bastiagueiro, hoy INEF. Su encuentro con la obra de Gropius, Le Corbusier, Mies o Wright desde los años cincuenta, lo convertirán en el más sólido arquitecto de la vanguardia con un destacado interés por las innovaciones técnicas, dejando que la lógica constructiva defina sus obras, catalogadas entre las mejores de nuestra arquitectura contemporánea. Durante 16 años también fue profesor de la Escuela de Arquitectura de Madrid y maestro de numerosos arquitectos gallegos, profesores a su vez de la Escuela de A Coruña. La Real Academia Galega de Belas Artes lo ha elegido este año protagonista de las Artes de Galicia.

Académico Numerario  de la Real Academia Galega  de Belas Artes