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MODA

El encaje también es punk

Los vestidos transparentes para hombres de María Vázquez, alumna de la Mestre Mateo, y Teresa Búa se hacen con el primer premio de la Mostra de Camariñas

La colección de María Vázquez y Teresa Búa se inspira en el filme francés 'El quinto elemento' - FOTO: Xesús Búa
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La colección de María Vázquez y Teresa Búa se inspira en el filme francés 'El quinto elemento' - FOTO: Xesús Búa

ELVA OTERO. SANTIAGO   | 21.04.2017 
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El encaje de las abuelas sale del baúl de los recuerdos con aires nuevos y no precisamente para decorar muebles vintage. En manos de jóvenes creadores como los que se forman en la Escola de Arte Superior de Deseño Mestre Mateo (EASD) las posibilidades son infinitas. Una de sus alumnas, María Váquez (Oleiros, 1996), acaba de hacerse con el primer premio de la Mostra do Encaixe de Camariñas. Junto con Teresa Búa, firma Verde superverde, un proyecto inspirado en el filme El quinto elemento que ha sido capaz de conquistar al jurado.

“Aburridas de la ropa unisex masculina, apostamos por hacer vestidos para hombres serigrafiados con frases épicas de la película”, explica a elcorreogallego.es la estudiante del centro con sede en Compostela. La idea era reflejar su visión sobre la salvación del mundo desde una perspectiva feminista y reflejar que hombres y mujeres “somos personas”. Uno de los aspectos más rompedores de su propuesta son los complementos, unas banderillas con las caras de los monstruos que protagonizan la cinta dirigida por Luc Besson. La estética ciberpunk que absorbe de la película francesa contrasta con los modelos transparentes de encaje que dejan entrever la ropa interior. “Queríamos hacer algo muy personal y muy cañero, que dejara a la gente flipando, y lo conseguimos”, celebra.

Alina Espiño
María Vázquez, alumna de Diseño de Moda en la EASD Mestre Mateo
FOTO: Alina Espiño

Estudiante de tercer curso de Deseño de Moda, María Vázquez sabe que el encaje es muy versátil. “Puede quedar bien en muchas cosas diferentes, por eso son interesantes este tipo de concursos, porque vemos infinidad de posibilidades y nuevas propuestas”, argumenta. “No solo se presta para tapetes o vestidos de ceremonia. Mola jugar a descontextualizarlo y hacer cosas diferentes que no se hayan visto antes”, añade. La joven elogia la interpretación que hicieron de este arte tradicional algunos de sus competidores en Camariñas. Apostaron por una línea de ropa más urbana y “tenían un punto muy interesante”.

A María la pasión por el encaje le viene desde niña. Experta en el manejo de los bolillos, su abuela supo contagiarle el gusto por las cosas hechas a mano y, además de otros enseres, le dejó en herencia unos hermosos camisones. “Los corté, los arreglé un poco y en verano los uso mucho para vestir”, cuenta satisfecha. No es de extrañar entonces que su carrera profesional se haya inclinado por el mundo de la moda. “En Mestre Mateo he aprendido muchísimo en estos años, sobre todo de patronaje y de diseño gráfico”, relata. El curso que viene disfrutará de una beca Erasmus en la Escuela de Diseño de Lisboa. Con referentes en el sector como Vivienne Westwood, aspira a lanzar algún día su propia marca para sacar partido a sus dos grandes vocaciones: el diseño de complementos y la ilustración.