El Correo Gallego

Panorama | info@elcorreogallego.es  |   RSS - Panorama RSS

El Aquarius y dos barcos italianos con 630 inmigrantes ponen rumbo a Valencia

La previsión es que lleguen a España el sábado // "Es urgente que los Estados europeos encuentren un organismo para organizar los rescates en el mar", denuncia SOS Méditerranée

Fotografía cedida por la ONG
Fotografía cedida por la ONG "SOS Mediterranee" que muestra a varios de los 629 inmigrantes rescatados a bordo del barco "Aquarius" en el Méditerráneo - FOTO: Efe

EFE. ROMA  | 13.06.2018 
A- A+

El barco Aquarius de la ONG SOS Mediterranée y de Médicos Sin Fronteras (MSF), junto a dos naves italianas que transportan a los 630 inmigrantes rescatados, partieron este martes rumbo a Valencia, después de 48 horas detenidos ante la negativa de Malta e Italia de abrirles un puerto.

Fuentes a bordo del Aquarius informaron a Efe de que la embarcación emprendió viaje hacia el puerto de Valencia a las 21.00 hora italiana (19.00 GMT).

En el Aquarius viajan 106 inmigrantes, de ellos 51 mujeres, 45 hombres y 10 niños, mientras que el resto lo harán repartidos en la nave Orione de la Marina italiana y en la Dattilo de los guardacostas, en total 630 inmigrantes según un nuevo recuento, informó a la ONG francesa en la red social Twitter.

"Tras 48 horas detenido, parte el Aquarius con 105 inmigrantes a bordo, entre ellos familias, personas vulnerables y aquellos que se encontraban en la clínica" del barco, informó a Efe el cooperante de SOS Alessandro Porro, quien explicó que el traslado del resto de inmigrantes se produjo durante la tarde con la colaboración de la Marina italiana.

Según informó la Guardia Costera italiana, las tres embarcaciones llegarán a Valencia dentro de cuatro días.

El barco llegará a Valencia después de que el Gobierno español autorizase la apertura de un puerto para acoger a estos inmigrantes.

El nuevo ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, cerró los puertos a este barco con 630 inmigrantes rescatados en varias operaciones en el Mediterráneo Central el pasado sábado.

Tras el ofrecimiento de España, las autoridades italianas elaboraron un plan para enviar dos buques a fin de dividir a los inmigrantes, después que las ONG explicaran que era demasiado arriesgado un viaje de tantos días en un barco que ha superado su capacidad y ante el anunciado empeoramiento de las condiciones meteorológicas.

En el Aquarius viajaban 123 menores no acompañados, once niños pequeños y siete mujeres embarazadas.

Para garantizar la asistencia inmediata en caso de emergencias de carácter sanitario, explicaron, "durante toda la travesía han sido alertados todos los centros de coordinación SAR (Búsqueda y Salvamento) de los países cuyas aguas atravesarán los tres barcos".

Mientras tanto, Valencia ha empezado a desarrollar la operación Esperanza Mediterráneo y ha acordado las medidas del primer operativo para acoger a los inmigrantes que, además de atención sanitaria y psicológica, tendrán el estatus de refugiados y personas de acogida por la situación de "emergencia y excepcionalidad". 

EL SÁBADO La ONG SOS Méditerranée confió hoy en que el sábado por la noche llegue al puerto de Valencia su barco Aquarius, en el que viajan 106 inmigrantes después de que los otros 524 rescatados el fin de semana fueran trasladados a dos navíos italianos.

La cofundadora y directora de la agrupación, Sophie Beau, explicó en rueda de prensa en Marsella, donde la ONG tiene su sede, que el trayecto podría prolongarse más si empeoran las condiciones meteorológicas.

En el Aquarius, que inició su viaje ayer a las 21.00 hora local (20.00 GMT), viajan 51 mujeres, 45 hombres y 10 niños, mientras que el resto lo hacen repartidos en la nave Orione de la Marina italiana y en la Dattilo de los guardacostas.

Los barcos, según su relato, avanzan a una "velocidad reducida de diez nudos", que seguramente disminuirá pasado el Canal de Sicilia, donde esperan olas de unos cuatro metros.

Los inmigrantes, a los que Beau calificó de "náufragos", supieron anoche que se dirigían hacia Valencia, después de que el navío estuviera 48 horas detenido ante la negativa de Malta e Italia de abrirles un puerto. Recibieron la noticia "primero con incomprensión" pero "pese a todo, con alivio".

La directora explicó que su prioridad ahora es ocuparse de ellos, acondicionar el barco y "conseguir que recuperen unas condiciones dignas", imposibles cuando todavía estaban a bordo los 630 rescatados.

Beau dijo no saber qué dispositivo de acogida les espera en Valencia, porque la coordinación está en manos de las autoridades marítimas.

El Aquarius, según sus cálculos, estará fuera de su zona habitual de trabajo al menos una decena de días, lo que implica "una ausencia de medios cruciales para salvar vidas".

"Es urgente que los Estados europeos encuentren un mecanismo para organizar los rescates en el mar, por encima de cualquier consideración política. Hace años que hay naufragios. Ha habido al menos 15.000 muertos en tres años. La inacción de Europa es criminal", denunció.

Beau insistió en la necesidad de encontrar una respuesta colectiva y consideró que "el silencio" de los países ante esta situación, y ante el bloqueo que experimentó su propio barco el fin de semana, "comienza a ser ensordecedor".

"Italia no puede quedarse sola y nosotros no podemos ir a Valencia cada vez que haya un rescate. Nuestra vocación es patrullar en la zona. (...) Encontrar una solución se escapa de nuestras competencias", concluyó.