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{TRIBUNA}

ROSA DELGADO

Buenas intenciones, pero desastroso procedimiento

15.11.2017 
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LA Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial (CGJP) aprobó la especialización de 54 juzgados de Primera Instancia el 1 de junio. A partir de esa fecha los juzgados han llevado de manera exclusiva y no excluyente, los litigios relacionados con las "condiciones generales incluidas en contratos de financiación con garantías reales inmobiliarias cuyo prestatario sea una persona física", es decir: cláusulas suelo, cláusulas de vencimiento anticipado, intereses moratorios, gastos de formalización de hipoteca e hipotecas multidivisa.

Este "plan de urgencia" del Consejo General del Poder Judicial sobre los juzgados provinciales bises que lleva en funcionamiento desde el 1 de junio empezó a funcionar para hacer frente a la avalancha de demandas de cláusulas abusivas, sin embargo, su implantación de forma rápida y desordenada, presupone que esta medida esté condenada al fracaso.

El centralizar las reclamaciones bancarias en un solo juzgado, ha contribuido a ralentizar la tramitación y resolución de esos procesos produciendo grandes retrasos en el tiempo de respuesta judicial. Con este plan, los afectados tardarán años en obtener una sentencia favorable que les permita recuperar su dinero.

Por ejemplo, el caso del Juzgado de Primera Instancia número 14 de Vigo, que ha registrado más de 1.000 demandas desde el pasado 1 de junio. Desde el juzgado ya se ha instado al Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) al nombramiento de otro juez de refuerzo para esta sala y así tratar de que no llegue a colapsar con el número de peticiones. Otro caso es el del Juzgado de Instancia número 5 de Ourense, que ha recibido cuatrocientas demandas en cinco meses y los refuerzos de personal no han llegado.

Esta circunstancia únicamente beneficia a los bancos, que ganarán muchísimo tiempo mientras se dicta una sentencia condenatoria que les obligue al pago de lo cobrado de más a sus clientes. Además, este plan supone un sobrecoste añadido a los ciudadanos afectados de localidades ajenas a las capitales de provincia, que tendrán que destinar más recursos económicos, para defender sus derechos ante el Juzgado de Primera Instancia uniprovincial donde se diluciden los asuntos sobre sus cláusulas abusivas.

A todos ellos les tocará asumir la enorme carga de trabajo que se les avecina y lidiar con la improvisación, falta de transparencia y organización que se denota en esta puesta en marcha de los juzgados especializados.

Los propios funcionarios no saben que va a pasar. La falta de información y la incertidumbre es una de las que- jas y sensaciones que rodeó la creación de estos juzgados cuya decisión de creación fue para garantizar el tiempo de respuesta normal de un juzgado de primera instan- cia ante el previsible aumento de litigios.

Aunque es cierto que el CGPJ evalúa mensualmente, junto al Ministerio de Justicia y las comunidades autónomas con competencia en esta materia, la eficacia del plan y la necesidad de aportación de medios personales y materiales por parte de estas administraciones, lo que en principio puede parecer una buena iniciativa para no colapsar el resto de juzgados puede tornarse en una pesadilla y ya se plantea el cese de su funcionamiento el 31 de diciembre de este año.

El CGPJ tomó esta decisión cuando quedaba una semana para que finalizasen los tres meses que había concedido el Gobierno a los bancos y clientes para encontrar una solución extrajudicial a las reclamaciones sobre estas cláusulas abusivas. Con más de un millón y medio de afectados y muchos requerimientos aún sin resolver, las demandas se multiplicarán, según las previsiones.

En definitiva, con este "plan de urgencia" del Consejo General del Poder Judicial, los juzgados bises que nacen sin medios materiales y humanos, se han visto colapsados en menos de seis meses. Están destinados a convertirse en "juzgados cementerio", donde quedarán enterradas las demandas de cláusulas abusivas, algo que solo beneficia a las entidades bancarias.

Abogada y socia fundadora de Voy a Defenderte