El Correo Gallego

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{RESEÑA MUSICAL}

RAMÓN G. BALADO

La pianista Gabriela Montero: Improvisaciones a la carta

17.02.2017 
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Concierto del IX Ciclo de piano Ángel Brage con la pianista venezolana Gabriela Montero en el Auditorio de Galicia-20´30.- y con un aliciente muy especial porque junto a los “4 Impromtus del O. 9” de Schubert y el “Carnaval op. 9” de Schumann, se invita a los asistentes a que propongan piezas sobre las que la pianista improvisará, una de la facetas que trabaja con frecuencia en sus sesiones cotidianas. Gabriela procede de la escuela del maestro J.A.Abreu, el hombre que hizo posible una de las iniciativas que traerían imitadores con excelentes resultados. Se trata de la O.N. Juvenil de Venezuela y del Sistema Nacional de O.S. Juveniles, experiencia iniciada en 1975 y que en 2010 le supondría la consecución del Premio Erasmus. Más de medio de medio millón de alumnos pasaron por esa enriquecedora experiencia. En 2012, recibió la consideración Honoris Causa del Inst. de Educación de la Universidad de Londres. Gabriela tuvo como primera maestra siendo niña a la pianista argentina Lyl Tiempo y entre 1990-3, pasó por la Royal Ac. of Music de Londres. Martha Argerich, fue también clave en su carrera y en sus recitales, visitó enEdinburh Fest, la Vienna Konzerthaus, el Klavier Fest. Ruhr o el Progetto M.Argerich. Compañero de sus actividades es el chelista G.Capuçon. En 2009, inauguró el Presidencial Barack Obama con el violinista I.Perlman, el chelista Yo-Yo-Ma y el clarinetista A.McGill con la obra de J.Williams “Air and Simple Gifts”. Entre sus registros destacan el dedicado al Concierto nº 2 de Rachmaninov “Ex Patria”, con la YOA dirigida por C.M.Prieto, incluyendo una serie de improvisaciones; Bach and Beyond para EMI, además de otro con obras de Rachmaninov, Chopin y Liszt. En 2015, fue galardonada con un Grammy Latino.
El “Carnaval Op 9” de R.Schumann, y unos lejanos amoríos juveniles como inspiración, aunque la cosa no pasase de un suspiro. El título inicial de la obra fue “Tres pequeñas escenas” sobre cuatro notas. No fue su obra más profunda, pero sí la que le valió una mayor aceptación frente a los “Estudios sinfónicos Op. 13”, las “Escenas infantiles Op. 15”o la propia “Kreileriana Op. 16”. En el autor se deja retratar bajo los nombres de Eusebius y Florestán, en dos de las piezas, fruto concreto de sus contradicciones de carácter cual perfecto reflejo, aunque la mayoría de los personajes que comprenden la obra, son un homenaje la Comedia del Arte. Su estreno en Francia gracias a la insistencia de Clara en 1839, fue un rotundo fracaso y cuando volvió a repetirse en 1862, el crítico Scudo diría: Triste bufonada de un espíritu enfermo. Es el turbado sueño de una imaginación febril que no tiene constancia de la unidad de las ideas.
Schubert en sus “4 Impromtus Op. 90”, primer grupo de piezas con esa denominación. Para Brigitte Massin, si Schubert no es el inventor de este género de piezas breves para piano que florecieron tras sus pasos, es sin duda el primero en llevarlas a un grado tal de perfección, en darles en darles un contenido tan denso, una forma tan acabada. Hay que decir que la composición de los lieder le había preparado particularmente para ello.