El Correo Gallego

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{RESEÑA MUSICAL}

RAMÓN G. BALADO

“Cuarteto Aguilar”: De Bach a Grundman

15.11.2017 
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El “Cuarteto Aguilar”, formación de laúdes integrada por Antonio Navarro-bandurria-, Luís Miguel Lara-laudete-,Pilar Barón-laúd- y Esther Casado-laudón-, realizaron un registro discográfico con el título: “De Bach a Grundman”, como testimonio de un estilo musical que pretenden recuperar y que, precisamente, abanderaron el histórico “Cuarteto Aguilar”, del que toman el nombre, grupo nacido en 1923 y cuyas fuentes proceden de las investigaciones de Antonio Navarro, constatadas en el trabajo “Los instrumentos de púa en España”. El grupo se presentó el en “Centro Cultural Conde Duque” madrileño en 1995, estrenando “Cinco Estudios” de J.L.Turina. Con motivo del cincuentenario de la muerte de otro Turina, Joaquín, participaron en el programa “Los sonidos de España: La guitarra y el Cuarteto Aguilar”, junto a J.Mª Gallardo del Rey. La Fundación Juan March les invitó para un ciclo titulado “La generación del 27, Joaquín Turina y Música del siglo XX”, al que se añadirá una sesión en el Museo Reina Sofía. En el Teatro Real y con la “O.C. Reina Sofía”, dirigida por N.Chumachenco, con Rodolfo Mederos, al bandoneón, participarán en los actos de “España Nuevo Milenio”, abriendo con “La oración del torero” en homenaje a Turina. “Invitación a un Viaje Sonoro”, fue otro de sus trabajos realizado en el Patio de los Arrayanes granadino, una cantata para verso y laúd de Rafael Alberti y Paco Aguilar de 1942, y que recuperaron en el “Festival de Música y Danza” de Granada. Colaboraron con Olivier Salazar-Ferrer, en la recuperación del filme “Tararira”, de Benjamín Fondane. En la actualidad y con el artista plástico Ángel Aragonés, comparten una serie de proyectos distintos.

En el “Gaiás”, estuvieron recientemente en una actividad moderada por el guitarrista Samuel Diz, contribuyendo a la entrega del legado de Germán Lago, que se confiaba al Archivo de la Biblioteca Neira Vilas, para su definitiva digitalización. Fue un “Relatorio-concerto” en el que participaron interpretando “Cantiga. Danza galaica. Cantiga”, de Luís Taibo; “Tango ( (danza andaluza nº 2 Op. 8)”; “Granada” de Albéniz;””La copla intrusa” de María Rodrigo” y, del propio Germán Lago, “Verónicas y faroles”. Jorge Grundman, les dedicó la versión de su cuarteto Surviving a song´s suicide” que estrenaron en 2014, y que cobra luz en este registro. La obra es testimonial- “Sobreviviendo a un suicidio”-, resolviéndose descriptivamente en cada uno de sus tres tiempos: “Browning his childhood photographs” (mirando fotografías de infancia); “Remembering his awkward age” (Recordando la edad del pavo) y “His room as he lefy it” (La habitación de su hijo tal cual la dejó). La música pretende recrear estados emocionales en cada uno de ellos, vividos intensamente por unos padres de pretender superar un vacío irrecuperable. El autor, fue alumno en el Conservatorio de Madrid de Carmen Ledesma y de J.Soriano y en su quehacer, apuesta por una música tonal neo-romántica basada en amplios recursos de acordes menores tonales y consonantes.

J.S.Bach queda representado por la “Suite inglesa nº 5, en Mi m. BEV 810”, en una versión realizada por Ezequiel Aguilar en 1935, en Buenos Aires. Cada danza se trata de manera concreta, utilizando a veces dos instrumentos en diálogo continuo “Passepied” o agrupados para enfrentarse los cuatro “Sarabande”, apostando decididamente por una clara riqueza tímbrica, entre texturas y densidades. La suite siempre recibió una mayor atención desde el teclado, y de esas lecturas se beneficia el aficionado a estas obras bachianas, que en las proximidades pueden tener elementos procedentes de Corelli, Buxtehude y otros contemporáneos. Esas evidencias desde el teclado, no evita citar a los Helmuth Walcha, o Huguette Dreyfus, como más antañonas, a las de Gustav Leonhardt, en dos tratamientos para el clave. Quedan también las habituales para el piano, como las de Glenn Gould. Excelentes posibilidades para disfrutar y comparar lecturas contrastadas en obras de repertorio. Estas “Suites inglesas” que avanzan desde un “Preludio” a las características danzas optativas: en este caso: “Allemande”,”Courante”, “Sarabande”,”Passepied” y “Gigue”.

Completa el trabajo un par de piezas de un Shostakovich oculto, el de las “Las dos piezas op. 36”, que se presentan como ensayos del ruso para cuarteto de cuerdas de 1933. Un “Adagio” de intensa tensión procedente de un arreglo de “Elegy”, tomado de la ópera “”Lady Macbeth de Mtsensk”, también conocida como “Katerina Ismailova” y en calidad diferenciadora, por sus tintes burlescos, un “Allegretto” que es una polka de “The Golden Age”, recurriendo a la versión original. Un homenaje a los históricos “Cuarteto Aguilar”, miembros de una misma familia que llegaron a dar más de doscientos conciertos en un año y cuya realidad fue posible gracias a la insistencia de su padre, el doctor Francisco Aguilar.