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El ortodoncista Pérez Varela ingresa en el selecto club Gallegos del Año

Describe su profesión como "una mezcla de ciencia y arte"// La formación, el esfuerzo y la dedicación, pilares de su éxito

MARÍA ALMODÓVAR SANTIAGO   | 13.08.2017 
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Imparable. No cabe duda de que la carrera profesional de uno de los referentes de la ortodoncia en Europa y en el mundo, el doctor compostelano Juan Carlos Pérez Varela, es sobresaliente, como la atención que proporciona a los pacientes que acuden en busca de su ayuda.

Acapara numerosas y prestigiosas condecoraciones, aunque en pleno verano le llega una muy especial. El Grupo Correo Gallego ha decidido distinguir la excelente trayectoria de un ­profesional ejemplar, que, además, es profeta en su tierra. Por esta razón, el selecto club Gallegos del Año lo acoge como flamante miembro.

"Para mí cualquier premio es motivo de alegría, pero mucho más" si proviene de Santiago, de Galicia. "Para mí es un verdadero placer y un honor que esta distinción venga del periódico local al que me siento muy unido desde hace muchos años. Me siento muy gallego", confiesa a EL CORREO.

El doctor Pérez Varela reconoce que la profesión ortodóncica está en lo más alto. De hecho, "tengo el orgullo de decir que la española y la ­italiana son las de mejor calidad" en ­Europa y en casi todo el mundo. Con lo cual, "por supuesto, en Galicia damos un nivel clínico muy alto".

Ademas, ha sido nombrado recientemente presidente de la Sociedad Española de Ortodoncia (SEDO), "una gran responsabilidad", ya que es una de las más numerosas del sector de la odontología.

Destaca Pérez Varela que los objetivos de esta sociedad ­científica son "divulgar la ortodoncia entre la población, defender la consecución de la ­especialidad -todavía no reconocida- y la ­formación científica de todos sus miembros".

Por otro lado, es embajador de la Asociación Americana de Ortodoncia en España, "una distinción que también me ha hecho mucha ilusión, puesto que la Sociedad Americana de Ortodoncia me ha elegido para difundir sus valores", reconoce.

El ortodoncista no es una persona conformista. Es de los que piensan que "sí, se puede mejorar. Cuanto más pasa el tiempo, me doy cuenta de lo difícil que es hacer ortodoncia. Intento esforzarme cada día más para dar el mejor servicio a mis pacientes". Procuro "seguir aprendiendo y formándome, puesto que la especialidad es muy bonita, es una mezcla de ciencia y arte".

Compagina su labor en las dos clínicas que posee en Santiago y Ourense con su faceta de profesor en la Facultad de Medicina y Odontología de la USC, conferenciante y autor de publicaciones. Para conseguirlo admite que emplea "mucho tiempo en la profesión, ya que gran parte de las horas de mi vida las dedico a la ortodoncia", mundo en el que lleva "los últimos veinte años".

Su clínica se sitúa a la vanguardia, ya que "la tendencia actual es hacer aparatos cada vez más ­estéticos. Intentamos hacer los tratamientos lo más rápido ­posible, multidisciplinares -sobre todo en adultos- y, por supuesto, hacemos uso de la tecnología en tres dimensiones".

 


su faceta más personal. Transmite con orgullo que "tengo la gran suerte de que mi mujer, la doctora Beatriz Iglesias, es ortodoncista. Además de compartir nuestra vida personal, compartimos la motivación y la ilusión por esta profesión, con lo cual eso es un estímulo. Ha sido un gran revulsivo y una gran ayuda. Se le ocurren ideas muy buenas para incorporar a la clínica y darles un mejor servicio a los pacientes". Además, "es una persona muy creativa, que tiene su propio blog -Wonder Smile- para "intentar ayudar a las madres con las cosas de la boca de los mas pequeños".

Ahora que son padres del precioso y risueño Carlos, el doctor Pérez Varela le dedica más tiempo "a mi familia y a mi casa. Tengo una perra también estupenda que es parte de mi familia. ­Teníamos dos. Una se murió hace poco por un problema congénito renal... y nos llevamos un ­disgusto enorme...", relata.

 


EL DÍA A DÍA. Por otra parte, su rutina consiste en levantarse entre las 07.00 y las 07.30 horas, suele dar un paseo a su perra y acude al gimnasio "un rato".

"Hay días que a lo mejor voy a la universidad o días que me vengo a la clínica a trabajar. Cuando tengo alguno libre me dedico a estudiar o a preparar conferencias. Normalmente, termino a las 21.30 horas", ­cuenta.

La jornada es muy intensa. "Y la verdad es que hay muchos fines de semana en los que viaja" para impartir conferencias. ­"Intento que cada vez sean menos, pero hay una serie de compromisos ineludibles".

Eso sí, "la profesión me ha dado muchísimas cosas, no solo una forma de ganarme la vida, sino también viajar a muchos países a los que probablemente no hubiera ido. Estuve en Beirut, Amán, Dubái, Sri Lanka, China... Tengo amigos en muchas partes del mundo, lo cual es un gran tesoro. Y esto me lo ha dado la ­ortodoncia", dice con franqueza.

En su escaso tiempo libre, "hoy en día, lo que más me gusta es, además de hacer deporte, estar con mi niño, mi mujer y mi perra. Irnos a la playa o jugar en el jardín. Eso es de lo que más disfruto. Y..., por supuesto, no se puede olvidar de sus amigos, "con los que me encanta estar".

 

un repaso por su trayectoria

•••Licenciado en Medicina y Odontología por la USC, es doctor en Medicina y Cirugía por la citada universidad. Cursó la especialización de Ortodoncia en la Universidad de Valencia, bajo la dirección del profesor Canut, antes de ampliar estudios en Estados Unidos, donde desempeñó una extensa labor como investigador en las universidades de Ohio y ­California.

 

••• Realizó su tesis doctoral en Ohio y fue el primer español que recibió el Houston Award.

 

••• Ha obtenido todas las acreditaciones de excelencia clínicas, tanto nacionales como internacionales. Desde 2008 es miembro activo de la prestigiosa The Angle Society of Europe de Göing (Austria).