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La policía revisa las cámaras del local para esclarecer agresión de Monforte

El propietario del bar Aturuxo tuvo que recibir unos 70 puntos de sutura en la cabeza y ser operado de urgencia de una fractura en el tobillo

EFE. LUGO  | 12.01.2018 
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Agentes del Cuerpo Nacional de Policía revisarán las cámaras de seguridad del bar 'Aturuxo', en Monforte de Lemos, para tratar de esclarecer la brutal agresión que sufrió el propietario del local, un hombre de 39 años de edad que tuvo que recibir unos setenta puntos de sutura en la cabeza y ser operado de urgencia de una fractura en el tobillo.

Una mujer de unos treinta años fue detenida a causa de esta agresión, dado que estaba en el interior del local cuando llegó al establecimiento la mujer del propietario.

Según informaron fuentes policiales, la investigación para aclarar las circunstancias de este suceso todavía está en curso, dado que estaba previsto que la supuesta agresora prestase hoy declaración de forma oficial en la Comisaría, mientras que los agentes encargados del caso iban recoger la versión del herido también esta misma mañana en el propio hospital.

Previsiblemente, la supuesta agresora pasará hoy a disposición de la autoridad judicial.

En todo caso, el subdelegado del Gobierno, Ramón Carballo, confirmó que los investigadores están revisando las grabaciones de las cámaras de seguridad del establecimiento para determinar cómo sucedieron los hechos.

Ramón Carballo también confirmó que fue la mujer del propio hostelero, a las 05:00 horas de ayer, quien se encontró con el hombre tirado en el suelo y ensangrentado, cuando se acercó al local para abrirlo por la mañana, dado que ambos -que son copropietarios del establecimiento- trabajan a turnos.

La detenida reconoció la agresión en un primer momento, siempre según fuentes policiales, pero aseguró que le propinó la paliza al hostelero porque, en un momento dado, intentó "sobrepasarse con ella", después de que su pareja, que también estuvo en el local, se hubiese marchado.

Según los mismos informadores, el hostelero recibió una gran paliza, porque además de los cortes en la cabeza y del tobillo fracturado, presentaba "contusiones por todo el cuerpo", aparentemente provocadas por golpes recibidos con botellas e incluso con los taburetes del establecimiento.