El Correo Gallego

Noticia 1 de 1 Deportes | deportes@elcorreogallego.es  |   RSS - Deportes RSS

El desequilibrio de la plantilla del Deportivo, causa de los resultados

Sin columna vertebral definida en el esquema, los atacantes triplican a los defensores

A. M.   | 14.02.2018 
A- A+

A Coruña. Una vez más el Dépor, contra el Betis este lunes, mostró el despropósito de la desequilibrada planificación de la plantilla en esta campaña, que ya sucedió en las anteriores. Sin una columna vertebral: portero, central, centrocampista y atacante, el entrenador de turno tiene que ingeniarse una alineación.

Así con ocho futbolistas defensivos y dieciséis ofensivos afronta el final de la temporada, con Seedorf al frente. En la parcela defensiva están los tres porteros, Tyton, Rubén y Koval; los tres centrales, Sidnei, Albentosa, y Schär, , y dos laterales, el diestro Bóveda y el izquierdo Navarro.

En las líneas ofensivas se encuentran los reconvertidos a lateral Juanfran, Luisinho y Valentín; los medios de tendencia ofensiva que intentan cumplir en defensa como Mosquera, Guilherme, y Borges, a los que se añaden Valverde, Çolak, y Krohn-Dehli; los creativos Cartabia, Carles Gil y Bakkali, y los media punta o punta, Lucas, Andone, Adrián, y Borja Valle.

La descompensación se traduce en 24 goles marcados y 52 goles encajados en 23 jornadas de Liga. Una consecuencia que propicia que el equipo vaya camino inexorable de la Segunda División, aunque quedan 15 opciones para sumar 8 triunfos y evitarlo.

"Esta plantilla está confeccionada para mitad de tabla e incluso rozar puestos europeos", se aventuró desde dentro del club en el verano. "Tenemos equipo para más" se comentó antes de las Navidades. "Esto lo vamos a sacar porque vemos al equipo con convicción", se apuntaba días antes del 5-0 en Anoeta.

Sin embargo, en el suplemento de inicio de Liga de este diario ya se avisaba que sería una campaña más en el alambre del equilibrista. Lo visto por televisión en el partido disputado en Oporto daba pie a ese aviso.

"Me fichan el sexto ó séptimo de la lista", declaró en su día Fernando Vázquez. Era época muy dura en la que el presupuesto no daba para más. Por decir esa verdad (y algunas más) se prescindió de sus servicios.

Y llegó el rosario de técnicos: Víctor Fernández se marchó airado, Víctor Sánchez, tras lograr la permanencia dos años, fue sacrificado por el consejo. A Garitano no le dieron la oportunidad de cuajar su proyecto. Pepe Mel insufló aire para otra permanencia, pero se desinfló cuando los dirigentes dudaron de él antes del inicio de esta Liga y a Cristóbal Parralo lo premiaron por su excelente trabajo en el Dépor B con un bombón envenenado. la cuesta abajo continúa.