El Correo Gallego

Plus

Un nuevo estudio desmonta el mito de que algunas naciones son más felices que otras

MADRID. E.P.  | 08.03.2018 
A- A+

La noción de que los ciudadanos de algunas naciones son más felices que otros, ha sido desmontada por un nuevo estudio, publicado en el 'Journal of Happiness Studies', que coloca las desigualdades internas como el factor más determinante.

El autor del estudio, Richard Burns, de la Australian National University (ANU) afirma que los hallazgos cuestionaban la utilidad y la validez de las comparaciones de felicidad entre las naciones.
"Considerando todo, la felicidad en realidad no varía mucho entre las naciones", dice el investigador de la Escuela de Investigación de Población de ANU.

"Muchas de las naciones más felices reportadas, como Dinamarca, Noruega, Suiza, Suecia y los Países Bajos a menudo reportan tasas de suicidio y angustia psiquiátrica que se encuentran entre un 15-25 por ciento más alto que el promedio de las naciones del mundo", añade.

Burns indica que los hallazgos sugieren que la felicidad de las personas podría mejorarse si los gobiernos abordaran las desigualdades en sus propios países, mejorando la relación entre el salario digno y el coste de la vida.

"Los resultados mostraron que si la política del gobierno ayuda a mejorar la capacidad de las personas para vivir cómodamente con sus ingresos, podría conducir a una mejora en la felicidad de las personas", apunta.

Utilizando un estudio multinacional de 23 países europeos con 11 indicadores de bienestar diferentes, Burns examinó cuánta felicidad difería entre las naciones. Los indicadores de bienestar incluyen vitalidad, autoestima, propósito, confianza y pertenencia, y satisfacción con la vida.

Burns también investigó si las diferencias en la felicidad se atribuían más fuertemente a los factores entre las naciones, o si las diferencias entre las personas dentro de los países influían en su felicidad.

Las diferencias entre las naciones analizadas incluyen el producto interno bruto, la tasa de desempleo y el nivel de confianza en el poder judicial y los sistemas políticos.

"Si los ciudadanos de diferentes naciones viven con un sentido de propósito, vitalidad y compromiso, o de pertenecer a una comunidad, indicadores fuertes de la felicidad de las personas, en realidad no está relacionado con la nación en la que viven", manifiesta Burns.

Dijo que de los 11 diferentes indicadores de bienestar medidos, solo uno difería sustancialmente entre las naciones: la satisfacción con la vida. "Alrededor del 22 por ciento de la satisfacción con la vida de los encuestados varió entre las naciones, pero esto no es sorprendente", subraya.

En su opinión, la satisfacción con la vida a menudo se usaba como una medida de la calidad de vida en la investigación económica, social y de salud pública, pero no proporcionaba una imagen completa de la felicidad de las personas.