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El cambio climático provoca la extinción de una especie de flores silvestres

Según el estudio, las condiciones más cálidas y secas diezmaron las poblaciones de 'Androsace septentrionalis' en las Montañas Rocosas de Colorado

Androsace septentrionalis - FOTO: Salicyna
Androsace septentrionalis - FOTO: Salicyna

E.PRESS. MADRID  | 22.02.2018 
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Una investigación realizada por la Universidad de Colorado, en Colorado, Estados Unidos, ha establecido una relación causal entre el calentamiento climático y la extinción localizada de una planta de flores común de las Montañas Rocosas, un resultado que podría servir como un heraldo de futuras disminuciones de poblaciones.

El nuevo estudio, que se publica este miércoles en la revista 'Science Advances', descubrió que las condiciones más cálidas y secas en línea con las predicciones climáticas futuras diezmaron las poblaciones experimentales de 'Androsace septentrionalis', una flor silvestre montañosa encontrada en elevaciones de entre 6.000 pies (unos 1.830 metros) en las estribaciones de Colorado y más de 14.000 pies (4.270 metros) en la cima del monte Elbert.

Los hallazgos pintan un panorama sombrío para la persistencia de las plantas con flores nativas frente al cambio climático y podría servir como un heraldo para las futuras pérdidas de especies en los ecosistemas de montaña durante el próximo siglo. "Gran parte de nuestros datos históricos sobre las respuestas al cambio climático de las especies provienen de estudios observacionales, que pueden sugerir, pero no confirmar la causalidad", afirma la autora principal del estudio, Anne Marie Panetta, investigadora postdoctoral en el Departamento de Ecología y Biología Evolutiva (EBIO) de UC Boulder. "Aquí, mostramos los mecanismos directamente en el trabajo", resalta.

Para llevar a cabo el estudio, que abarca 25 años, los investigadores establecieron parcelas experimentales en Warming Meadow, un sitio de campo ubicado en el Laboratorio Biológico de las Montañas Rocosas (RMBL, por sus siglas en inglés) en Gunnison, Colorado. Desde 1991, Warming Meadow ha utilizado radiadores infrarrojos suspendidos para calentar parcelas durante todo el año con el fin de imitar los aumentos de temperatura, creando un experimento de cambio climático de calentamiento activo de larga duración.

Los radiadores de Warming Meadow aumentan la temperatura media del suelo unos tres grados Fahrenheit, reducen la humedad del suelo en la temporada de cultivo hasta en un 20 por ciento y aumentan la fecha de eclosión de la primavera en hasta un mes para simular los efectos del cambio climático.

"El nivel de calentamiento y las condiciones más secas en este experimento no solo son realistas, sino que están en el extremo inferior de las expectativas para los próximos 50 a 100 años --dice Panetta--. Nuestras estimaciones podrían ser conservadoras. Hemos simulado un nivel de cambio que algunos sistemas ya han visto y otros verán".

El estudio reveló que, en parcelas donde surge naturalmente 'A. Septentrionalis', el calentamiento provocó descensos abruptos en la abundancia tanto de sus plántulas como de plantas establecidas a edades reproductivas, lo que provocó que los tamaños de la población fueran cercanos a cero.

El efecto dramático en múltiples etapas del ciclo de vida de la planta destaca el desafío de desarrollar políticas de gestión efectivas para revitalizar una población amenazada. "Pensamos que las adaptaciones evolutivas de la planta podrían salvarla, o que la dispersión natural de semillas podría ayudarle a sobrevivir --dice Panetta--. Pero el hecho de que hayamos visto que se produce la extinción, a pesar de todo, es un mal augurio".